Villancicos
En la esquina de Perú/Florida y Rivadavia hay un grupito de niñas en vestido blanco que cantan villancicos. No parece buena idea decir esto en tiempos de cruzados violentos en contra de la marcha del orgullo gay, León Ferrari, la señora del barco del aborto y la educación sexual en las escuelas, pero hay que sincerarse: el villancico debe ser uno de los géneros musicales más detestables. Esas campanitas que te perforan los tímpanos, las dulces voces angelicales prometiendo que se van a Belén, se van a Belén pero se quedan atornilladas en la maldita esquinita, se convierten en una de las más refinadas torturas entre las varias que ofrece la época de fiestas. Y uno pasa y sufre, y mira los rostros de esas pobres infantes obligadas al fanatismo católico y no puede menos que imaginar que su antídoto a tanto coro angélico es cometer un par de bajezas por día.
Ahí vienen el gordo y los renos otra vez: pongamos el villancico de Luca a los gritos o el disco de los Die Roten Rosen destrozando campanitas. Y démosle unas monedas a las chicas sólo si el líder de la secta se compromete a hacerlas callar de una vez.
Ahí vienen el gordo y los renos otra vez: pongamos el villancico de Luca a los gritos o el disco de los Die Roten Rosen destrozando campanitas. Y démosle unas monedas a las chicas sólo si el líder de la secta se compromete a hacerlas callar de una vez.
Etiquetas: música


Ja, ja, ja!, juro que hoy pasé por allí y pensé algo muy parecido, de hecho estaba por escribir un post sobre ello, pero ya lo has hecho, así que, en todo caso, deberé hacer una refencia a tu post. ;-)
Pero mi intención era conocer y visitar tu blog y decirte que, si intentás poner una RadioBlog, cualquier inconveniente que tengas, simplemente me contactes, si es que puedo ayudar.
Y gracias por tu comentario en mi blog.
Vendré seguido por aquí.
Saludos!
Y yo hoy recien me entere que papa noel es un invento de coca cola... que desagradable