Un texto invitado: the puestos bulletin
837 y entonces llega la mañana siguiente siempre hay una mañana siguiente el sol que brilla y se envilece entre los restos de comida entre los reflejos enfermizos de las copas a medio vaciar las copas a medio llenar hay quien sostiene que la mañana siguiente es la peor parte hay quien prefiere ver las noches de estrellas apagadas como la única manera de arribar alguna vez a la mañana siguiente y sin embargo sin embargo sin embargo la cabeza se va vaciando y solo tiene espacio para que reboten una y otra vez las mismas palabras de siempre sin embargo sin embargo sin embargo
838 arriba todo estalla y estalla otra vez todo parece poca cosa al lado
del ruido de los últimos días del ruido que hacen los días cuando se
estrellan contra el piso
839 bienvenidos al teatro del dolor bienvenidos al escenario de la
desesperanza una tribuna completa un rayo que no cesa y la señora del
quinto piso que abre la puerta se acomoda los ruleros larga la escoba
y pronuncia
840 yo los vi cuando éramos veinte
841 a las dos de la tarde marcos delafuente el afinador de pianos de la
república de coghlan le tiene miedo a los balcones por el sol que te
parte la cabeza a las siete de la tarde marcos delafuente el afinador
de pianos de la república de coghlan le tiene miedo a los balcones por
la sombra siniestra que produce la patota de antenas de directv a las
doce de la noche marcos delafuente el afinador de pianos de la
república de coghlan le tiene miedo a los balcones por el crujido
incesante de cientos de murciélagos fantasma en el cielo de aires
dudosos por la luz miserable del velador del gordo en camiseta de
abajo por el vértigo que atrae a asomarse al vacío por el frío eterno
de las baldosas invisibles a marcos delafuente el afinador de pianos
de la república de coghlan le gustaría que el gobierno de aires
dudosos declarara ilegales los balcones y no las plantitas de los
balcones que un legislador cualquiera aceptara su proyecto de ley
antibalcones y sin embargo sin embargo
842 la tercera cuerda de la segunda escala se lleva mi tiempo la segunda
cuerda de la tercera escala se lleva mi alma recita marcos delafuente
etcétera etcétera sin dejar de balancear los pies entre el vacío y el
borde entre el hastío el desorden la angustia el sol desvanecido el
martillito de bronce forrado en felpa y las vocecitas que repiten
desde los rincones te vamos a convencer te vamos a convencer te vamos
a convencer de la existencia del fa bemol la sexta línea el quinto
espacio el diapasón con sonido a nada que enloquece a los teóricos del
pentagrama
843 y sin embargo y la mañana siguiente y los días estrellados en el piso
844 el piso de baldosas negras y blancas el piso de sostenidos el piso
donde se mueren
845 los reflejos enfermizos
hannibal puesto


Muy bueno... Las multitudes reclaman las 836 monadas anteriores (otro Blog tal vez?)
Edu: que sabés del flaco de Resistencia Suburbana? está en un bardo, por dos putas plantas?
si conocieran mi terraza, me dan más años que a los de Al Qaeda en España.
No estoy al tanto, pero no me extrañaría: hace algunos años supe de un pibe en Trenque Lauquen que se morfó como cuatro años de cana por doce semillas.
Yo no tengo terraza. Así me va.