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14.11.05 

Memorias

Mi primer recital de rock fue a los 12 años. Era 1980, y el padre de un amigo nos llevó a ver a Moris a Obras Sanitarias. A Moris lo conocíamos sobre todo por “De nada sirve”, que era fácil de tocar en la guitarra y te daba ganas de cantar a los gritos “de nada sirve escaparse de uno mismo”, y también decía “volvemos a la cama, que es un gran lugar para dormir o para fifar, cuando lo consiguen, en este mundo es difícil está reglamentado” y sonaba a cosa prohibida, a que al fin teníamos algo serio para esconder.

El padre de Diego nos contó que Moris vivía en España, que se había tenido que ir de Argentina por rockero y por las cosas que cantaba, que no le gustaba cantar en vivo “El oso” y especialmente “De nada sirve”, porque había sido más bien una zapada y no la consideraba una canción hecha y derecha como para tocar en vivo. Pero que Moris tenía otras buenas canciones, y que esta visita nos daba una gran oportunidad para debutar en un recital de rock.

Con los ojos seguramente como platos y las orejas igualmente abiertas, presencié desde la platea cómo un amplio sector de la popular se paraba y estallaba al grito de “Y dale Pappo, dale dale Pappo!!”, y “Pappo presidente, Vitico canciller”. No entendí muy bien por qué cantaban eso si no tocaba Pappo, pero les envidié la piel curtida de rock, esa pertenencia a un universo diez veces más atractivo que el mío. Algunos ensayaron también un “Se va a acabar la dictadura militar”, pero había demasiada precaución en el aire como para que se generalizara el cantito. Eso no lo pensé en ese momento, eso lo analizo ahora.

En mi memoria, el recital de Moris estuvo buenísimo. El mero hecho de ver a un tipo tocando la guitarra eléctrica sobre el escenario me produjo una impresión inolvidable, pero además tenía presencia, una parada firme y un vozarrón con arrastre gallego que obligaba a prestar atención. Y tocó “De nada sirve”: más lenta y con la letra medio cambiada, pero respetando la cama para fifar y repitiendo que “están podridos y aburridos de este mundo que está podrido”.

Un par de semanas después leí en una revista que el recital había estado más o menos, que Moris no había puesto todo de sí y blablablá, y pensé lo mismo que, años después, deben haber pensado más de cuatro después de leer una nota mía criticando a sus músicos predilectos.

La cuestión es que me agarré la peste.

Y entonces recuerdo shows de Spinetta en Pinar de Rocha a las tres de la mañana y a cinco metros de altura en una cancha de básquet en Vélez, y la cola gigante para entrar a la Rural el día de Seru Giran gratis y Memphis en un bar de mala muerte donde para matizar la espera pasaban una grabación del sábado anterior y se escuchaba a Memphis tocando y el griterío y el ruido de mesas rotas en una trifulca generalizada, y la noche que pasé por La Esquina del Sol y tocaban los Redondos pero no entré y jamás se me ocurriría decir que yo los vi cuándo éramos veinte, y Miguel Mateos -¡Miguel Mateos!- en Shams de Belgrano y a Punto Rojo en Tizona de Flores con Walter Giardino de guitarrista y un batero que doblaba el martillo del pedal de bombo a los golpes y al fin los Redondos, pero en el Fénix de Flores y cuando ya eran muchos más que veinte, y guitarras, bajos, baterías, teclados y cantantes arengando.

25 años después, se me está llenando el disco rígido.

Necesito una memoria en MP3.

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Yo creo que mi primer recital fue Man Ray en el viejo Prix D´Ami. Recuerdo que la entrada decía "Grupo Soporte: De la Guarda" y yo me preguntaba ingenuamente qué clase de música haría esa banda. Cuando comenzaron a volar sobre mi cabeza flipeé!!! Volví a la semana siguiente pero para verlos a ellos.
Después vendrían cientos de otros shows!!
Creo que de los grandes músicos muy pocos me quedaron en el tintero... y a Moris no, no lo vi. Y Birabent... es buen pibe.

También recuerdo la Rural y Serú porque fue mi primer recital. Hace poco, haciendo limpieza pre-mudanza, encontré un volante de los primeros conciertos de Sumo y otro de Soda Stereo promocionando una actuación en un lugar de Chacarita. Vi a los Redondos en Cemento y éramos mucho mas que 20, a Fito Paez en el Deportivo San Andres. Y no, lamentablemente, no vi en vivo nunca a Moris. De todas maneras, uno de los conciertos mas "rockers" al que asistí (con mi viejo) fue a uno de Atahualpa Yupanqui. Pero creo que lo que me viene marcando desde antes de nacer es que, a punto de parir, mi madre fue a ver a Sandro. Sí, yo también necesito backupear o deletear algo. Rose

¿A punto de parir, tu vieja fue a ver a Sandro... y te llamás (o apodás)Rose? Era fanática en serio...

Hubo un show de los Redondos en Cemento en el que literalmente no se podía entrar:la gente llegaba hasta la puerta, y no había un centímetro de espacio para meter la patita. Ahí fue donde el Indio empezó a reconsiderar su declaración de "Obras, nunca"...

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  • Eduardo Fabregat
  • Buenos Aires, Argentina
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