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21.4.06 

De ferias y baficis

Siempre recuerdo a la madre de un amigo que iba todos los años a la Feria no a comprar, sino a chorearse libros. Era como una especie de vendetta personal por el mercantilismo de las editoriales y librerías, que explotaban a escritores y compradores por igual. Hoy por hoy, con esos dispositivos electrónicos, chorearse libros en la Feria debe resultar bastante más difícil. Pero, de cualquier modo, ir a comprar libros allí es más bien al pedo: lo poco que está en oferta es lo mismo que encontrás recorriendo Corrientes de 9 de Julio a Callao, y te ahorrás el quilombo de los personajes que van a la Rural solo para sacar chapa de culturosos porque fueron a la Feria del Libro.

(paréntesis: ayer, una compañera del diario contó que el año pasado laburó en un stand de la Feria. Y una señora muy emperifollada le preguntó: "¿Tiene Best Seller?". Y no, no se refería a la novela de Fontanarrosa)

Esta año tampoco voy a ir a la Feria. Iría a escucharlo a Ray Bradbury -un héroe de mi preadolescencia-, pero es a las 18 y a esa hora estoy atornillado al escritorio en el diario. Y además, me abruma: me pasa algo similar con el Bafici, cada año más lleno de películas y con muchas buenas opciones. Cada año voy a buscar mi credencial, miro la guía, me anoto cosas... pero termino harto de editar notas sobre el Festival, nunca me cierran los horarios, con lo que más me interesa me pasa lo mismo que con la charla de Bradbury y no voy a ninguna película. ¿Seré un tipo poco culto, al cabo?

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Me hace acordar a una anécdota de Fresán en la que contaba que una vez se robó "En Busca del Tiempo Perdido"... que tiene 7 tomos!! Uno en cada librería de Corrientes.
El robo de libros debería ser una práctica común, otra caída del capitalismo salvaje.
Yo nunca pude ir a la Feria del Libro, me queda lejos. Pero nos abria por donde empezar, salvo por paneles de escritores (Alan Pauls, Fresan, y amigos).

¿Y no fue Arlt el que hizo que uno de sus protagonistas como no podía comprar aquel libro que quería entonces iba a robarlo a la biblioteca?
Esto me hizo recordar cuando fue la inauguración de la disquería Tower Records en Sta Fe y Riobamba. Viejos tiempos pasados!! Ese día lo llevaron a Iggy Pop a la inauguración, fue un descontrol. Todo el mundo agarraba los Cds y les quitaba el sticker ese que hace que suene las alarmas de la entrada. Los exhibidores quedaron pelados, no hace falta decir que nadie pagó nada, no?
Ah, te mande un mail. Gracias.

En el stand de Francia está "En busca del tiempo perdido", en francés, ¡¡en un solo tomo!! No sé cómo hicieron, pero definitivamente no es una edición para leer en la cama o en el colectivo.
No hay tantos detectores. Lo único bueno es pedirle a alguien su carnet de expositor y comprar con el 20 o 30% de descuento. Es casi la única forma de comprar libros españoles, por ejemplo. Hay que buscar socializadores de carnet.

Tower tiene otro episodio célebre, en la sucursal de Cabildo y Juramento (QUEPD), cuando se presentó Sinfonías para Adolescetes de Sui Generis. Se chorearon varios estantes e un sector al que solo accedían... invitados especiales y prensa!!

Y seguro que antes que termine la feria van a aparecer los dealers de carnet...

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Responsable

  • Eduardo Fabregat
  • Buenos Aires, Argentina
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