« Home | Noticiero » | Leyes y trampas » | Chau » | Multas » | Vayan y ganen » | Código da Star Wars » | Una noticia gorda » | Los chivos de Bono » | Apollo Ganja » | Oferta » 

27.5.06 

La vieja de todos los plomos

Esta es mi nota para el suplemento especial por el 19 aniversario de Página/12, armado bajo el concepto "Los que nunca fueron tapa".



Yo soy el que arma una banda de rock.
Yo soy el que espera verte en cada show.
Siempre es lo mismo con esta suerte.
Nunca volveré a verte otra vez.
(Oveja Negra, 1983)


En el mundo anglosajón tienen un nombre bastante más elegante: roadie. El medio rockero argentino, que tuvo que ir aprendiendo todo sobre la marcha, enfrentándose a los obstáculos más impredecibles, fue menos respetuoso en el bautismo. Y entonces, los tipos que hacen posible la ceremonia máxima de la música se convirtieron en plomos. Nadie sabe a ciencia cierta de dónde salió semejante denominación, más apropiada para el moscardón que revolotea alrededor de las estrellas -a quien se le destinó el apodo de monitor- que para un personaje fundamental de la producción de espectáculos, el hombre en las sombras que carga, descarga, arma, prueba y reprueba que el más mínimo enchufe esté en su lugar, y pone el hombro para que miles de personas renueven el rito cada noche. En 1983, los colaboradores de León Gieco dieron el salto y cantaron su "Canción de los plomos" en el escenario. Pero el gremio que con el tiempo empezó a defender la denominación de "asistente técnico" tiene otro personaje paradigmático, un animal de escenario que nunca se colgó la guitarra: Aníbal Barrios, La Vieja.

La Vieja no es cualquier plomo. La Vieja es la mano derecha de Luis Alberto Spinetta, el hombre que deja el escenario preparado para que el Flaco suba y haga magia, personaje clave en el estudio La Diosa Salvaje, maestro mayor de mates en la tranquilidad de Villa Urquiza, tan fundamental en su labor como para que el Flaco incluya su foto en los discos y no olvide jamás agradecer a la hora del vivo. "Es como algo que comés y te empieza a gustar. De repente, es tu comida favorita", explicó, muy sencillamente, en una pequeña nota de este diario en 1994. La alegoría con la comida no parece caprichosa: en los '70, La Vieja fue plomo de una banda llamada Sátrapa y luego trabajó con Banana, pero su primer trabajo fuerte fue junto a Spinetta y nada menos que en el regreso de Almendra: la gira de El valle interior, los históricos conciertos de Obras Sanitarias y la posterior actividad con Spinetta Jade fueron afianzando la relación entre Luis y su asistente, que ya no era Aníbal: en un medio donde resuenan nombres de plomos célebres como El Vikingo, Quebracho o Furia, Aníbal era La Vieja, y no era un apodo peyorativo sino de puro cariño.

Pero si La Vieja llegó a ser una institución, un tipo digno de titulares más grandes, fue por su hambre de más. "No podés quedarte únicamente en cargar equipos", se dijo, y la relación con Spinetta entró en una pausa. Barrios entró a la empresa de sonido del Toro Martínez y Héctor Starc, se formó con ellos, con el Tapa Escriña y Juan Segura, y lo suyo ya no fue solo levantar una caja de cincuenta kilos sino conocer los secretos de los amplificadores, las consolas de sonido y el monitoreo, ese detalle que puede llevar a que un músico encandile a una multitud o le destroce los tímpanos. De vuelta al equipo de confianza de Luis, La Vieja le aportó todo lo que supo aprender del difícil oficio de montar un escenario, pero también unos mates que se han vuelto legendarios. Y su fotito entre las de los músicos le produce algo de incomodidad, pero al cabo eso lo ayuda a sentir que más de treinta años de laburo lejos de las ovaciones al protagonista no fueron en vano. Roadie, asistente, stage manager, el título que se quiera: Aníbal Barrios, La Vieja, es ese pequeño duende en las sombras que, en nombre de todos los plomos, contribuye a que la vida se pueda seguir traduciendo en canciones.

Etiquetas: ,

Qué copado lo que escribiste acerca de la Vieja. Sirve para recordar que en todo ámbito puede haber una superación esperando una voluntad que la aproveche.
Y eso dentro del actual y chato escenario del rock nacional pareciera ser revolucionario.

Buddy

muy buena la nota,pero no te olvides de Bertoli,dragon,cartucho,tubito,leo el canoso,el garrita,el gurka,bichi,etc etc y muchos otros mas

No, claro, hay centenares de plomos anónimos para el gran público, pero fundamentales para los músicos...

Tapa Escriña???' el diseñador de “La voz del estadio”????????

me encanto lo que pusiste sobre la vieja...y es asi totalmente asi...yo estuve muy cerca de el por el 82 y realmente es EL SEÑOR PLOMO Y MAS!! EN LO QUE RESPECTA A ESCENARIO Y FIDELIDAD AL FLACO...PALABRAS MAYORES!!

Publicar un comentario

Responsable

  • Eduardo Fabregat
  • Buenos Aires, Argentina
Prontuario
Powered by Blogger
Creative Commons License
Este blog está bajo una licencia Creative Commons Argentina.