« Home | Pan, circo y gorriones » | La armonía » | Kiss your ass goodbye » | El grunge a diario » | Pink Floyd en el living de casa » | Yo vivía en el bosque muy contento » | Son los tiempos » | Una guitarra en la ruta » | Apuntes sobre el fin del mundo » | El sacerdocio de ser padre » 

19.8.06 

Sobre fascistas y enemigos

(Publicado hoy en Página)

Hace algunos años, un famoso músico argentino, rocker de primera línea, dejó caer un concepto que quedó fuera de la entrevista publicada por este diario. “En el rock argentino, Charly García es la izquierda”, arrancó. “Y Spinetta es la derecha. Un facho.” El tamaño del brulote explica por qué el concepto quedó fuera de la entrevista publicada, pero si se lo rescata es porque abre algún campo de análisis sobre el rock argentino. Sobre el rock argentino se ha escrito y hecho mucho, sobre todo en épocas de cumpleaños de cuarenta: recuerdos, rescates, libros, recopilaciones, una radio bien asentada sobre una montaña de excelente material, discos de versiones, discos homenaje, notas aniversario de eras, momentos, discos, shows. Todo periodista sabe más o menos cómo sacarle el jugo a la agenda.

Pero esa frase del músico equis, que tiene la brutalidad de una frase cualquiera tirada en un momento dado para después seguir viaje, rebotó en la memoria de quien esto escribe cuando el término “fascista” apareció esta semana en boca del mismo Spinetta, en un encuentro con periodistas mendocinos y refiriéndose a Roberto Pettinato (y a un periodista no identificado). Es curioso que a Spinetta lo enoje tanto que La Mano le dedique una edición entera a su figura, su música y su poesía, con por lo menos una docena de periodistas escribiendo maravillas de él. Tendrá sus razones. Pero al mismo tiempo, la reacción refuerza una idea que fue tomando aún más envión en los últimos años, a medida que los muchachos crecen: los músicos argentinos no resisten mucho el disenso de un periodista. Incluso y como puede apreciarse, les disgusta el consenso, lo cual vuelve aún más complicada la relación entre el artista y la prensa.

Una conocida escena de Casi famosos retrata el encuentro entre el periodista novato William Miller y los integrantes del grupo Stillwater. “Llegó el enemigo”, dicen los músicos. Es un buen chiste, un chiste viejo: la película de Cameron Crowe retrata el mundo del rock estadounidense en los ’70. El problema es que en la escena argentina el cliché caló hondo, como si aquí la prensa de rock escribiera en el tono de Pop Magazine, The Sun o si se quiere más cerca, Crónica o el Ambito Financiero de “Axl Rose quemó una bandera argentina”. El miércoles, el periodista Fernando D’Addario recordó una nota de la New Musical Express, o la Melody Maker, en la que se comentaba el disco Talk, de los próceres ingleses Yes, con sólo dos palabras: “Shut up”. Eso es vitriolo. Y no se vio a Jon Anderson armando un escándalo por eso y pidiendo la cabeza del responsable. Jon Anderson debe saber bien que la opinión de un periodista influye de un modo bastante moderado en el comportamiento del público y en la relación entre la gente y el artista.

En los últimos años, muchos músicos argentinos consideraron que todo artículo periodístico que bajara un poco de lo celebratorio era otro gesto del enemigo. El comentario habitual es que los periodistas no saben nada de música, lo cual, además de generalizar en exceso, desdeña el esfuerzo de muchos profesionales por entrenar la oreja y el conocimiento, y no contempla que se puede ser músico sin ejecutar un instrumento ni leer un pentagrama. La música no es sólo lo que se toca, sino lo que se percibe. Y en la Argentina hay un periodismo de rock que intenta hablar con justicia y sabiduría de lo que sucede, lo que hacen los artistas y, sobre todo, su música.

Sin embargo, cuando la prensa cuestiona algún acto de las grandes figuras, un disco flojo, una performance pobre, una inercia creativa, los músicos lo señalan como un acto de sordera, una crítica abyecta fundada en intereses editoriales o comerciales, un resquemor personal, una incapacidad de comprender el mensaje o pura ignorancia. Quizá tenga que ver con el modo en que nació y creció el rock local, con músicos y periodistas en una misma balsa y luchando contra el sistema: a medida que la prensa se fue profesionalizando, separó los tantos y se permitió observar la obra artística con mayor objetividad. Y cuando eso derivó en una crítica desfavorable, más de un músico lo percibió como una afrenta personal. Los músicos deberían permitirse creer que a un periodista de rock le interesa sobre todo que el movimiento argentino siga gozando de buena salud: no ejerce el oficio para mofarse de tipos a los que, de entrada, considera respetables por su sensibilidad para crear música. No lo hace para ir de vivo frente a los amigos, ni por querer ser más estrella que las estrellas: el periodista de rock se dedica a eso porque primero de todo estuvo el amor por la música, tan pasional como el que anima a los músicos. Ellos eligieron la guitarra y la melodía, el periodista eligió el teclado y las palabras.

De acuerdo con la humilde apreciación de este periodista, los conocimientos que tiene sobre el fascismo y su percepción de las obras y palabras de ambos, ni Luis Alberto Spinetta ni Roberto Pettinato merecen el mote de fascista. Y el enemigo, definitivamente, siempre estuvo en otra parte.

Etiquetas: ,

Es cierto que Spinetta no es un fascista, pero cada vez está mas pelotudo. La frase "la gente no respeta a sus dioses" dicha en el contexto post cromagnon (o en cualquier otro) fue muy desacertada.
Creo también que esta sufriendo un síndrome rencoroso fitopaeziano por creer que "la gente" no lo va a ver porque no "entiende" su música.

Spinetta nunca estuvo cerca de la gente. Ni cuando tocaba en Barrancas, gratis.
No tiene nada que ver con nada, pero lo quería decir.

Y tu frase:
"Ellos eligieron la guitarra y la melodía, el periodista eligió el teclado y las palabras"
me dio risa porque el teclado también es un instrumento! jeje
Vericuetos del lenguaje.

Excelente artículo, vale agregar.

luego de leer lo que spinetta dijo de petti, releí la mano porque yo también estaba seguro de que todo lo que decía allí era elogioso para el grandísimo flaco.
la relectura me convenció más de que ahí no había nada que yo entendiera como una ofensa para spinetta, pero lo que sí me pareció es que podría haberse ofendido o algo así por ciertas referencias a sus amoríos de hace tiempo.
no sé, es lo único que encontré en todos esos caracteres dedicados a, sin duda, uno de los próceres de nuestro rock.

por lo de fascista, me parece que tiene que ver con la generación y todo eso. me parece una ofensa que manejó mal, pero por el cual no hay que dramatizar tanto. incluso, poniéndome detallista, hasta mezcló la trayectoria televisiva y lo personal de petti con lo escrito en la revista que poco tiene que ver con eso.

saludos.

pd: juano, spinetta no es ningún pelotudo.

La única nota no elogiosa de La Mano es un Blog de Fabián Casas en donde mal interpreta las declaraciones de Spinetta sobre la tragedia de Cromañón.

Creo, como comentó alguien antes, que Spinetta no es un pelotudo...es un tipo inteligente...pero hasta los tipos inteligentes tienen lapsos de pelotudez...espero que se le pase rápido...

A ver ¿Que es criticable de una obra artística, el todo o las partes? Los periodistas suelen partir la obra en pedacitos, y decir: esto me gusto, esto no, aquello mas o menos. Hacen un balance y sacan conclusiones.
Dejando de lado la competencia de ellas, el artista suele verse como un conjunto (sobre todo cuanto mas artista es. Cuanto mas comerciante es, mas desperdigada percibe él mismo su obra, ¿se entiende?). Y a veces la molestia es por eso. No se entiende como hacer el track 4 (que fue catalogado de sublime) sin hacer catarsis con el 8 (que fue tildado de liviano e insustancial).
Aun hoy Charly cuando se acuerda putea por las criticas de Expreso al temprano Seru Giran. Y estaba Pettinatto tambien ahi...
Esto habla bien de el, ojo.
Porque hay una increible caterva de periodistas de espectaculos que son complacientes, alabones y saludadores.
Y lo de facho viene por la cultura de la generación...

Me parece interesante lo que escribiste, sin embargo llegué pensando.

Con respecto a que la gente no lo va a ver, bueno, lo fui a ver al auditorium en mar del plata (un excelente teatro) con la entrada de adelante a 40$ y lo llenó, que se yo, la gente va a ver al flaco. (lo digo por el comentario de juano)

Entiendo la postura periodistica, pero también hay que intentar (por lo menos) entender al flaco.
Es el flaco y que se yo, si un periodista viene y te pide una entrevista, no se la das y le dedicas un numero, me parece en alguna medida una falta de respeto.

En última instancia, que tanta historia, a spinetta no le gusta ver su imagen tocada/manejada por un tipo como pettinato o periodistas que participaron y está en su derecho molestarse por sentir algo asi, bien o mal, no veo el inconveniente ni veo quien mierda somos nosotros para juzgar si está "bien o mal" que al flaco le moleste ver su imagen manoseada (para bien o para mal) por ciertas personas.

Saludos y anoto tu blog.
Chao

Spinetta es tan grande que se enoja hasta cuando lo homenajean. Su principal queja es contra el artículo de Pablo Schanton con quien ya tenía una pelea que viene de hace tiempo. Ni siquiera lo nombra. Pettinato cayó en la volteada por ese artículo.
Ojo, tengan cuidado con Pettinato, no le den bola a su "ironía". Yo todavía me acuerdo de cuando en "mira quien canta" puteaba en los cortes a los pibes del público.

El músico fabrica música.
El periodista fabrica artistas.
El músico se enoja cuando el artista que el periodista fabrica con él no le gusta.
El periodista, mientras no escribe, solo disfruta o padece la música que hizo el músico.
El periodista, cuando escribe, tiene que tener sentido (léase: dirección, camino, y tambien coherencia), entonces unifica lo disperso.
Es más fácil unificar al artista que al arte.
El periodista fabrica artistas.
Y el músico fabrica música.

Hola,soy un seguidor de "el flaco" y tengo la revista LA MANO de la q hablan...,honestamente creo q Spinetta no es facista ni nada de seo.,creo q tiene derecho a enojarse si algo de lo q se publico le cayo mal,no olvidemos q el periodismo a veces husmea demasiado en la vida de las personas.,y creo q a los artistas hay q entenderlos como artistas y no buscarles alguna "patinada verbal" para adjudicarles el titulo "de"...Rodrigo de Lujan

Sos o te hacés?

DL

¿Soy? ¿Me hago? Sé un poco más específico, Anónimo DL, porque así no se entiende nada.

Publicar un comentario

Responsable

  • Eduardo Fabregat
  • Buenos Aires, Argentina
Prontuario
Powered by Blogger
Creative Commons License
Este blog está bajo una licencia Creative Commons Argentina.