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3.8.06 

Yo vivía en el bosque muy contento

La noticia es tan redonda, tan perfecta, tan divertida, que solo la existencia de fotos bien detalladas evita que uno concluya que es inventada. Lápiz y papel: en un ataque de furia -o de juego-, un perro policía de raza Doberman destruyó un centenar de osos de peluche que se exhibían en una muestra de juguetes en Wells, al sur de Inglaterra. No eran unos peluches cualquiera: la exhibición se llevaba a cabo en el museo de las Cuevas de Wookey Hole, y presentaba juguetes antiguos valuados en casi un millón de dólares.

Hasta ahí vamos bien, ya es una buena historia. Pero hay más: uno de los peluches era nena, se llamaba Mabel y había sido fabricado por la casa alemana Steiff en 1909. Mabel era propiedad de Benjamin Slade, un coleccionista ricachón que la prestó para la muestra y que la había adquirido por 75.000 dólares en una subasta en Memphis, Estados Unidos. El lugar no es casual: Mabel perteneció a un tal Elvis Aaron Presley.

Según el guardia de seguridad Greg West, le llevó sus buenos diez minutos de trabajo alcanzar a su perro y ponerlo en caja. En ese tiempo destruyó juguetes por 115.000 dólares. Al osito de peluche alemán de Elvis le arrancó la cabeza.

Ah: el perro se llama Barney.

Si tuviéramos noticias así todos los días, el periodismo sería un oficio hilarante.

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Serà un mensaje cifrado? sòlo el comienzo de la interna Nick vs Discovery? hordas de niños armados al grito de viva Barney abajo Jayjay?

Creo que no solo Barney es impresentable (además de bastante idiota) si no que además ya vi varios cumpleaños de niños malogrados por la aparición de un Barney gigante que deja un vendaval de llantos y terror. Chu chu ua ua ua es una genialidad al lado

Imaginemos la situación en nuestra escala: estamos en el cumpleaños de un amigo, pasándola bien y divirtiéndonos, y de pronto aparece un dinosaurio fucsia de 4 metros de altura. Te quedás seco de la impresión. Y si es una reunión de la logia de los puestos, mamita querida.

Recordé una escena similar pero en Santa Teresita. Veníamos varios adolescentes amontonados en un flete destartalado, junto con los plomos de una banda que seguíamos, en una de esas giras interminables por la costa. Un frenazo y de golpe cae sobre el capot la Pantera Rosa, hace un gesto de disculpa con la mano y sale corriendo, detrás aparece una Tortuga Ninja y lo mismo.
En la cabina se hizo un silencio mortuorio, todos nos miramos...
Acababan de asaltar el Samba de la peatonal y habían salido a correr a los cacos.
La escena me valió varios días de abstinencia

Mierda!!
ESAS son giras de rock!!!!!!!

época en la que me creía el "con el rock se come, se educa, se cura", mi carrera de groupie terminó antes de entrar a las ligas mayores (cuando pegaron gira en México y sur de California mi vieja me ató con un grillete a la pata de la cama =)

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  • Eduardo Fabregat
  • Buenos Aires, Argentina
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