28.2.06 

Carpas

Viendo a los fans de U2 acampando en River, me surgió una preguntita: cuando abren las puertas, ¿qué hacen con las carpas?

Etiquetas:

 

Donde las calles se llaman Vértigo

(Publicado hoy en Página/12)


Como si las cuestiones hemisféricas pudieran aplicarse a lo artístico, en estos días México y la Argentina vienen con los climas cambiados: recién salidos de la ola de calor por la bomba U2, los mexicanos experimentaron el domingo su propio huracán Stone, que tocó tierra azteca tras conmover dos Monumentales llenos. Y en River, donde todavía resuena el último acorde de "Satisfaction", el cuarteto irlandés abrirá mañana un par de shows que promete nuevas tormentas: el Vertigo Tour, gira correspondiente a su disco How to dismantle an atomic bomb, agotó todas las entradas disponibles (el remanente de 15 mil entradas puesto en venta ayer, producto de una reubicación del escenario, voló en cuatro horas) y amenaza convertirse en un recuerdo aún más potente que aquel Popmart con el que la banda debutó aquí en 1998.

La llegada del cuarteto irlandés, además, refuerza esa extraña sensación de una Buenos Aires recolocada en el mapa de la gran industria musical. En el Four Seasons ni se molestaron en levantar las vallas instaladas para los Stones, pero de todos modos el imponente operativo de seguridad parece excesivo: el público de U2 posee un componente fierita mucho menor, y así fue como Bono pudo acercarse al vallado un par de veces para estrechar manos y firmar autógrafos sin mayor escándalo. Llegados en la madrugada del lunes desde Chile, donde convocaron a más de 70 mil personas en el estadio Nacional, Bono, The Edge, Larry Mullen Jr. y Adam Clayton traen un show afiladísimo por varios meses en la ruta, que condensa lo mejor de su pasado y las perlas de su presente. Un espectáculo con menos parafernalia que aquel de la pantalla gigante y la “media M” amarilla del ’98, pero con una pasarela (la “elipse”) que se interna entre el público, una impactante cortina de luces que oficia de pantalla y el sostén de un puñado de canciones intachables, tocadas por un grupo que se conoce de memoria.

Mientras la patria musical prepara las orejas, otro buen número de personas agota todas las posibilidades para obtener un contacto más directo y una foto para colgar en la pared. Es que el costado más discutible del cantante, esa manía por ponerse al frente de todo reclamo humanitario y sentarse a hablar con los líderes políticos de lo mal que anda el mundo, provocó un aluvión de pedidos en las oficinas de Daniel Grinbank. De todos modos, y aunque las tratativas para un encuentro con las Madres de Plaza de Mayo (con quienes ya se cruzaron en 1998, incluso en escena) vienen más o menos encaminadas, el grupo anunció que sólo realizará alguna actividad que involucre a entes internacionales como Amnesty –que ya los distinguió en Chile–, Greenpeace y One, la organización impulsada por Bono para luchar contra el hambre mundial.

Son, al cabo, detalles menores frente a lo que realmente importa, aquello por lo que U2 viene haciendo historia desde 1980: es habitual leer aquí y allá diatribas contra el grupo por las demagogias de su líder, pero lo cierto es que los irlandeses llegan a Buenos Aires en el estado de gracia que destila How to dismantle..., un disco que abunda en grandes momentos y que paga largamente la espera desde el All that you can’t leave behind de 2000. Y allí donde Bono abusa de la teatralidad y el discurso en escena, The Edge ofrece otra lección magistral de guitarra, un arsenal de sonidos, colores y voces de apoyo que lo distingue del guitar hero clásico. Y Clayton y Mullen, acostumbrados al rol aparentemente secundario que la historia oficial les reserva, simplemente se relajan y marcan el pulso de una banda que, cuando sale a la ruta, se convierte en una auténtica bestia de escenario. A lo largo de 25 canciones y más de dos horas de show, el grupo deja caer páginas selectas de su historial como "Sunday bloody sunday", "Bullet the blue sky", "Where the streets have no name", "The fly", "Mysterious ways", "New year’s day", "Pride (in the name of love)" y "One", para volver al presente con "Vertigo", "Sometimes you can’t make it on your own", la diatriba antiBush de "Love and peace or else" y "City of blinding lights", homenaje a la Nueva York post 11 de septiembre que abre cada show. Más que suficiente para que el fan sienta que el agujero que dejó esta cita en su bolsillo valió la pena.

Así, mientras la reventa trepa a precios imposibles (con plateas preferenciales cotizando a más de 2 mil pesos y lindezas por el estilo) y el grupo muestra un espíritu menos reclusivo que el de sus majestades satánicas, Buenos Aires vive un comienzo de año cercano a la fantasía. O, para utilizar su misma lírica: durante dos días, 130 mil personas quedarán convencidas de que están en un lugar llamado vértigo.

Etiquetas: ,

27.2.06 

Momento mastercard

Que tu hijo de veinte meses vea a Bono, The Edge, Larry Mullen Jr. y Adam Clayton en la pantalla, diga "Atú!" y vaya a su cuarto a buscar su guitarra de juguete... no tiene precio.

Etiquetas:

25.2.06 

Rolling Stones, pilotos de tormenta

(Publicado hoy en Página/12)

¿Qué fue lo que llevó a que el jueves, en la despedida de The Rolling Stones, se multiplicaran esos incidentes que tanto les gustan a quienes prefieren ver al rock en las páginas de Policiales antes que en Espectáculos? Desde un lugar pesimista, puede decirse que estaba cantado: Frente a la facilidad con la que se colaron el martes, cerca de 5 mil personas pensaron que la aventura de entrar gratis a River era nuevamente posible. Y algunos que no lo intentaron el primer día, al ver por TV ese ingreso en manada de la primera fecha se animaron a probar suerte. La combinación de pibes desesperados y policías aleccionados para evitar el desmadre suele ser caldo de escándalos, pero –de modo curioso– el dispositivo de seguridad funcionó mejor el día que hubo más material para Crónica TV: en la primera fecha la organización falló, las vallas fueron superadas, muchas personas ingresaron de arrebato y otras muchas se quedaron con la (carísima) entrada en el bolsillo y sin show. El jueves, la escaramuza fue en Libertador y Udaondo, el límite para los inadaptados de siempre. Pero de nada vale esa vieja (y varias veces comprobada) convicción del gusto de la policía por excederse: los que no tenían ticket no tenían nada que hacer allí, y menos aún expresar su descontento porque no los dejaran entrar gratis a puro botellazo.

Adentro, en tanto, Jagger, Richards, Watts, Wood y compañía se enfrentaban a un problema siempre latente en lugares abiertos, pero que no habían sufrido en sus once shows anteriores en tierra argentina: la lluvia, ese diluvio lento que tomó la ciudad, le agregó dramatismo a la puesta, dio nuevos reflejos al arsenal de luces y agregó tono épico a la estampa de los Glimmer Twins. Pero también condicionó el desarrollo del show y la performance: sólo unos minutos antes del inicio, un equipo de técnicos se afanaba engrampando placas de alfombra antideslizante en el frente del escenario, allí donde Mick hace buena parte de su faena. Y otros dos cortinaban a conciencia el rinconcito de Charlie, que al abuelo más vale no mojarlo mucho. Con los gestos escénicos de costumbre resignificados por la cortina de agua, los músicos se bancaron de todos modos dos horas de cuerdas –vocales y de guitarra– mojadas, frente a un público que también hubiera rendido mejor sin lluvia. Para utilizar un término apropiado, los Stones tuvieron que pilotearla.

Entonces, el grupo salió a navegar por el campo con su escenario móvil en "Miss you", y dos escenitas de ese momento dan otra buena pista sobre su oficio como pilotos de tormenta. Mientras cantaba "Rough justice", Mick Jagger vio venir un objeto arrojado desde el público y, en milésimas de segundo, ladeó la cabeza lo mínimo necesario para esquivarlo sin perder el compás ni la concentración. En la otra punta del cuadrilátero, Keith Richards se las arreglaba para fumar bajo la lluvia. Pero aun los más curtidos tienen sus flaquezas, y la noche del jueves incluyó una inversión de roles que puede entenderse como momento histórico: ya nadie se asombra de que el viejo Keith meta un manazo, pero durante "Start me up", el que arrancó con el estribillo un compás antes y quedó en evidente offside fue... el mismísimo Jagger. ¿Cuántos pueden dar fe de semejante metida de gamba en el prócer?

Entre el público, soportar la gota permanente en la cabeza tuvo un premio extra: si en la primera noche hubo algún bache de intensidad (en momentos como "Midnight rambler" y "Night time is the right time", de Ray Charles), el set del jueves fue retocado. Y así, para evitar que el agua planchara demasiado a la asistencia, ingresó "You got me rocking" en lugar de "Shattered", y asomó una rareza del vivo como "She’s so cold", y el “momento-balada” de la primera parte fue nada menos que "Angie", y "Gimme shelter" dio espacio a uno de esos duetos calientes entre Jagger y Lisa Fischer. Hubo un par de cambios estratégicos de orden (con "Tumblin’ dice" y "Start me up", ubicada antes de "Brown sugar"), y hasta el capricho de tocar "Bitch" (de esa obra maestra con casi 35 años llamada Sticky fingers). Y sobre River podían caer batracios de punta, pero el vapor que volvía desde el campo demostraba que la ceremonia estaba en regla.

Los Stones dejaron el Four Seasons (donde ya empiezan a preparar las vallas para U2) ayer a las 16.45, y la pregunta de si volverán no es ociosa. En 1992, Guns n’Roses vino promediando el Use your Illusion tour y, conscientes de su poder de convocatoria, regresaron al final de esa misma gira. No cabe alimentar esa ilusión de que los Stones “nos quieren”, pero sí se pueden encontrar explicaciones por el lado de eso que, aun tan sobrealimentado como sus cuentas bancarias, conserva para ellos cierto atractivo: el masaje al ego. Una enseñanza anexa de este doblete de shows es el recuerdo de que se puede ser un público participativo sin llegar al exceso de protagonismo que llevó a Cromañón. Sin banderas ni bengalas, sólo ejerciendo de público entregado a una fiesta de música, las 130 mil almas que poblaron el Monumental ofrecieron un espectáculo que a esos veteranos aún les gusta presenciar, casi tanto como el millón largo que juntaron en Copacabana. Aquí, el show business Stone funciona a la perfección: las fantasías del público argentino cierran esa burbuja en la que los Stones representan mucho más de lo que realmente son, y bastó ver a la patria Stone movilizada en estos días para comprobarlo. “Están igual...”, dijo Jagger: ésa es la gracia.

Etiquetas: ,

24.2.06 

Momento histórico

Jueves 23 de febrero de 2006, cancha de River, 23.40: en su show despedida de la Argentina, bajo una lluvia épica, The Rolling Stones tocan "Start me up", canción de Tattoo you que han ensayado y tocado algo más que una docenita de veces. Promediando el tema, Mick Jagger, presidente de la corporación rockera más poderosa del planeta, artista obsesivo y cuidadoso hasta del más mínimo detalle, indiscutible performer y profesional del escenario, comienza a cantar el estribillo... un compás antes.

Etiquetas:

23.2.06 

El festival de qué...?

En algunos sitios musicales se da cuenta de un leak en internet de dos o tres nuevos temas de Guns N'Roses, lo que indicaría que esta vez Axl no prometió en vano. Lo curioso es que entre toda esa información aparece el dato de que GnR tocará los días 9, 10 y 11 de junio como cabeza de serie de un festival en el circuito de motos de Donington Park, Inglaterra, junto a Metallica y con una segunda línea que incluye a Prodigy, Korn y Deftones. ¿Cómo se llama el encuentro? Download Festival 2006.

¡Y después se quejan de que los piratean!

Etiquetas: ,

 

Foto

Es una pena que la edición de Página/12 en internet sea tan pobre. En la edición de Espectáculos de hoy hay una foto que Daniel Jayo, fotógrafo del diario, le hizo a Keith Richards. Está claro que la propia cara de Richards, ese mapa de una vida intensa, es de por sí fotogénica. Pero Jayo lo agarró en un gesto tan mefistofélico, la boca plegada en una sonrisa de arruga a arruga, los ojos delineados, la expresión de un tipo que sabe perfectamente lo que hace y lo que representa, que da para el poster. Simiesco, demoníaco, profesional de la imagen, perfecto conocedor del poder que otorga una guitarra en las manos y una serie de riffs que te ponen un estadio en llamas: Keith, no me canso de repetirlo. Cuánto me gustaría que fueras mi tío, aunque sea lejano, y cayeras en una fiesta de Fin de Año de sorpresa.

No, Página no la puso en su web.

Etiquetas:

22.2.06 

El catering de las estrellas

En Wimbledon, Guillermo Piro levanta de Epicurious un divertido reporte sobre las exigencias de los músicos (y no tanto) en los Grammy. Y lo hace aún más divertido.

Etiquetas: ,

 

Vamos los estóns

Ya está.
Acabamos de cerrar el show de los Stones en River, y es como si nos hubiera pasado una topadora por encima.
¿Cuándo se van?

Etiquetas:

21.2.06 

Operadores ocupados

¡¡Pero baaaaaaasta de las contestadoras interminables de esas empresas que, admítanlo de una puta vez, no tienen el más mínimo interés en que te contactes con ellos!!

A la cuarta vez que dicen "si desea comunicarse con... marque..." o su peor variante, "en este momento todos nuestros operadores se encuentran ocupados...", ardo en deseos de salir a comprarme una metralleta. O uno de esos teléfonos viejos, negros, grandotes, que tenías que entrenar el brazo para poder levantar el auricular, y tirárselos por la cabeza.

Los malditos contestadores le agregan gaste al daño del mal servicio.

Y sí. Me atendieron mal. Me enojé.


(ya que estamos: en 1989, cuando en Argentina se produjo la "crisis del vinilo" y las discográficas devolvían contratos a lo pavote, Andrés Calamaro inició entre sus amigos una campaña para recolectar esos teléfonos viejos en Aires Dudosos y dárselos a Sony Music para que los fundiera y fabricara los discos de Nadie sale vivo de aquí. La campaña fracasó, Andrés se fue a España y lo demás ya lo sabemos)

Etiquetas:

 

Manicomio gris

Si querés ver a U2 elegí la tapa gris, dice la publicidad de la gaseosa cola más junada del planeta. Más allá de recordar los tiempos en que los irlandeses exigían no tocar con sponsors, la cosa me suena a conspiración: ¿Y si las botellas con tapas grises tienen un componente altamente adictivo, que esclavizará a los consumidores y los llevará a comprar litros y litros de gaseosa cola, liquidarse el sueldo en ello, vender sus objetos más preciados, abandonar a sus familias, prostituirse para conseguir la próxima dosis en el chino de acá a la vuelta?

En Rusia prohíben el vodka, y si querés ver a U2 llevate la tapa gris.

Etiquetas:

20.2.06 

Ticketek taca taca

Casi me olvido. El jueves pasado, en el NO salió una nota necesaria en estos tiempos de locura por un ticket: de cómo la globalización también llegó en la estafa al público y los recargos inexplicables en el precio de las entradas, solo por tener la intermediación en exclusividad. Y si Pearl Jam llevó adelante un juicio de años y perdió, qué podemos esperar de este paisito pirata...

Leela acá.

Etiquetas: , , ,

 

Una duda

En la lista de elementos prohibidos para los shows de los Stones figuran, claro, las amrmas, bebidas alcohólicas, botellas, pirotecnia y demás, pero también se advierte que no se permiten "grabadores, cámaras de fotos y otros dispositivos de registro".

¿Le van a sacar los celulares con cámara a todo el mundo?

Etiquetas:

17.2.06 

Papel con papel

En la puerta de la Legislatura porteña, los muchachos del Partido Obrero se manifiestan en contra de la instalación de las papeleras uruguayas en Fray Bentos. Varios de ellos intentan venderle al transeúnte una de sus maneras de expresión y de lucha: un periódico que presenta, en letras de molde, la contundente frase "No a las papeleras".

El periódico, claro, es de papel.

Etiquetas:

16.2.06 

Cuatro ruedas

El dato aparece en un separador de la señal de cable National Geographic: después del automóvil, el vehículo de cuatro ruedas más usado por el hombre es... el carrito de supermercado. De ahí, quizá, los monos empujando carritos en la pantalla del Pop Mart Tour, aunque me quedan algunas preguntas. Quién elaboró el informe, por ejemplo, y cómo. Pensalo un poco: suena interesante. ¿Cuántos carritos de supermercado hay en toda la Argentina, y cuántos autos, y cuántos carros cartoneros (aunque la mayoría de esos tenga dos ruedas)? Yo sé que alguien debe registrar esas cuentas, pero es tarde en la madrugada para ponerme a buscar.

Y en cuanto al estudio de -como dice el locutor- Nat Geo, deberían dar a conocer el ranking completo. ¿Qué viene en tercer lugar? ¿Los carritos de bebé, las patinetas, los autitos de colección de los chicos o las aspiradoras?

¿Debería darse un examen de conducción de carrito de supermercado?

Etiquetas: ,

15.2.06 

Boga por boga

Según informa el último momento de Clarín, Callejeros cambió de abogados defensores, despidiendo a Julio Virgolini y Mariano Silvestroni y contratando a Eduardo Guarda, ex defensor del pueblo adjunto de Buenos Aires e impulsor de varias causas contra el corruptazo de Carlos Grosso. Una de las primeras medidas del nuevo defensor será solicitar la nulidad del testimonio de Emiliano Palacios, quien declaró que había visto a la madre de Patricio Fontanet repartiendo pirotecnia. Ese fue el tramo más dudoso del fallo en el que el juez Lucini cambió la carátula de Callejeros de "homicidio culposo" a "estrago doloso", y sirvió para que los bengaleros cacarearan fuerte evitando hacer referencia a otros pasajes mucho más contundentes -y creíbles- del fallo (para repasar algunos de esos pasajes, véase esto)

El Dr. Guarda también considera pedir la nulidad de las pruebas mostradas por el abogado Patricio Poplavsky, quien presentó videos y grabaciones donde queda bien clara la pasión pirotécnica de la banda, y su escaso interés en limitar el poder de fuego de sus seguidores aun en lugares cerrados. Pero no por considerar que sean pruebas falsas o testimonios torcidos, sino por la argucia legal de que "no le fueron mostradas al grupo" antes de dictar el fallo. Como suele decirse cuando alguien comete una trapisonda pero zafa gracias a los laberintos de la ley, un tecnicismo.

Mientras tanto, la Rolling Stone anuncia en tapa: "Exclusivo: el nuevo disco de Callejeros". Y aquí no ha pasado nada, y a los únicos que se le exigen explicaciones y se les prepara la horca son los funcionarios y Chabán.

Etiquetas: ,

 

Exclusividad

Esta es buena, pero buena con ganas: prendés la tele y te dicen que es el show más esperado del año y blablablá, y no sólo eso amigos, también resulta que Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts y Ron Wood son artistas exclusivos de Canal 13. Eso hace que se entiendan un poco mejor los banners del sitio de Clarín que ofrecen abiertamente ponerse en contacto directo con los reventas a través de masoportunidades.

Pero además: muchachos... The Rolling Stones son artistas exclusivos de The Rolling Stones. Como mucho, hilando un poco más fino, de Mick Jagger Enterprises.

El ego de Suar no cabe por esa ventana. No, la otra.

Etiquetas: ,

14.2.06 

Mi reino por un ticket

(Publicado hoy en Página/12, como complemento de la nota sobre las cuadras de cola para comprar entradas para Joaquín Sabina)

Aunque parezca exagerado tratándose de algo tan frívolo como un espectáculo musical, la palabra es desesperación. Desesperado estaba el jovencito que lloraba ayer por la mañana en la puerta del Gran Rex, desesperados los que juntan las monedas para ser reventados en la reventa más cercana. Esta nueva primavera de shows internacionales es recibida por el público con un talante algo desaforado: quizá tiene que ver con la certeza de que aquello que en los ’90 era moneda corriente un buen día puede terminar (otra vez), y entonces cada artista tiene la forma del último tren. Porque los Stones tardaron mucho, es su tercera visita, y vaya uno a saber si volverán a la ruta después de esta aventura; porque U2 está en excelente forma artística; porque Sabina salió de un infierno personal del que no se sabía si saldría y cómo; porque Oasis dio algunas señales de vida con su último disco, porque Santana siempre tiene su bolsón de fanáticos, porque Franz Ferdinand revienta hasta los lavarropas, porque The Rasmus son “la sensación finlandesa” y así, los aficionados a la música en vivo rebotan como pelotita de flipper de una venta telefónica a otra, de un sitio colapsado a otro y de una cola de cinco cuadras a otra de ocho y media. Y el tema se convierte en la historia del día, la fiebre Stone, la fiebre U2, la fiebre Sabina... y la fiebre de la reventa.

Es curioso, pero los tiempos de banda ancha hacen que el revendedor abandone un poco ese carácter clandestino, ese ir a la esquina del teatro a hacer una onerosa transacción con un tipo que mira furtivamente a los costados. El sitio web de Clarín tiene un banner publicitario que dice “Tu entrada para los Stones está acá”, y el link lleva al sitio de comercio virtual Más oportunidades, donde puede pagarse 1200 pesos una platea preferencial –originalmente a $265– para Jagger y compañía. Un vacío legal (¿es delito una transacción consentida entre particulares, aunque esa transacción parezca una estafa?) permite esta reventa oficializada, la mansa aceptación de que alguien puede organizarse, conseguir un buen paquete de tickets, poner precios en el límite del delirio y, gracias a la desesperación, hacerse algo más que el verano. Al cabo, no es para extrañarse tanto en un país donde uno se acostumbra al soundtrack de Somos los piratas, donde la empresa de venta telefónica cobra un service charge del 10 por ciento hasta a los que se comen una cola de cuatro horas para comprar su entrada.

Etiquetas: ,

13.2.06 

Imaginate camellos

Charly García dice que quiere "eliminar a los intermediarios en la música" y sacarse de encima a los sonidistas. Ahora imaginate que vas al show de Charly García con auriculares en Pinamar, y la transmisión por el programa de Badía te embola y te los sacás, y te descubrís escuchando a Say No More ladrando a todo palo en un bar en silencio, lleno de gente con auriculares.

Raro.

Etiquetas:

 

Tuning

El tipo era un pistero de alma. El tipo tenía un Peugeot 206 y le puso guita y más guita, llantas, alerones, lucecitas y tacómetros. Y un equipo de audio de miles de pesos, con toda la potencia y capaz de atronar a toda una cuadra. Y despues se fue a la disquería y salió a recorrer las calles de Aires Dudosos poniendo a todo volumen sus discos de cumbia villera de 5 mangos.

Etiquetas: ,

10.2.06 

Bueyes forzudos

De chico detestaba a los Ingalls. Mi vieja y mi hermana la miraban siempre, y estamos hablando de una época en que tenías una sola TV, blanco y negro y con cuatro canales. A Canal 2 (nada de América: Canal 2 de La Plata, con publicidades que eran un cartón frente a la cámara y un locutor con algo de eco) lo agarrabas con menos frecuencia que al Canal 10 de Montevideo. Así que aparecían las pendejas corriendo por la fucking pradera y ahí quedaban imantadas las mujeres de la casa, y yo rabiando porque terminara el martirio y empezara de una vez Starsky & Hutch. Me molestaba el ñoñerío de las nenas emocionadas a cada rato, no podía creer la cara de boludo de Charles y la cadena de desgracias que sufría y la redoblada cara de boludo ante cada evento de esa cadena de desgracias, quería que cayera SWAT y los cagara a tiros a todos.

(En una trasnoche de 1987, Alejandro Dolina hizo Los Ingallini, una versión en cocoliche italiano de Little house in the prairie. Aún hoy, me acuerdo y me río)

Ahora la repiten en Retro, y el canal con olor a naftalina cayó en la lotería del zapping, y se me volvió a revolver el estómago, por todas esas razones y porque ahora de grande puedo ver también que eran todos pésimos actores. Y sin embargo...

Sin embargo, en el capítulo que estaban dando una de las nenas -creo que la de trenzas- contaba de su llegada al pueblo, y de cómo el papá había cambiado a los caballos por dos bueyes para arar la tierra. Y entonces:

"Mi papá dijo que los bueyes eran tan fuertes que podrían arrastrar el estado de Iowa hasta Minnesotta, solo si encontrara a qué engancharlos".

¿Fumaba marihuana Charles Ingalls?

Etiquetas:

8.2.06 

Descubrimiento científico

En la edición por internet no se llega a apreciar bien (salvo que guardes la foto y la amplíes con algún programita gráfico), pero la tapa de Página/12 de hoy contiene una verdadera revelación, una prueba contundente de que, al fin y al cabo y después de tanto gaste, Susana Giménez no andaba tan errada: si mirás con atención, podrás ver un dinosaurio cruzando parsimoniosamente el ancho y despoblado horizonte de Las Heras, Santa Cruz.

Believe it or not!

Etiquetas:

6.2.06 

Un ejercicio

Agarrá Filosofía barata y zapatos de goma, de Charly García. Poné el track 3, "Reloj de plastilina". Escuchalo, que está bueno. Pero sobre todo prestá atención a un coro que hace García a partir de los 3 minutos y 58 segundos. ¿No te recuerda algo?

Hasta que no tenga sponsors, no hay premios al que acierte.

Etiquetas:

 

Esquizofrenia

Después del comunicado de David Gilmour citado en otro post, un cable de ayer, levantado en Página, dice lo siguiente: "Pink Floyd anunció que volverá a ofrecer algunos conciertos en Londres...", tirando incluso que serán dos fechas en noviembre, en el Royal Albert Hall.

¿Otro rumor más o un brote tipo Syd Barrett?

Etiquetas:

3.2.06 

Ozzy

Además de Leticia Brédice en pelotas (o no tanto), en la edición número 2 de Playboy hay un 20 Preguntas a Ozzy Osbourne. A mí Ozzy me puede, de mi adolescencia con discos de Black Sabbath a ese personaje increíble que se ve en The Osbournes. Y no puedo dejar de citar una de sus respuestas.

15. ¿Cuándo fue la última vez que fuiste a Gap?
Ni idea. Odio salir de compras con mi esposa. Si me dijeras "hacete un tatuaje en el ojo o andá de compras con tu esposa", yo me incrustaría la aguja en el ojo. Odio absolutamente salir de compras con mi esposa. Si yo quiero una camisa negra, mi esposa rtiene quye ver todas las camisas negras que existen, y las blancas también. En Los Angeles, cuando salís de compras, te dicen: "Oh, esto te quedaría bien". Y yo digo: "¡Esta mierda es rosa! El Príncipe de las Tinieblas, ¿puede ponerse un saco rosa?". Y, ya que estamos, ¿cuánto cuesta? Solamente 22.000 dólares. Y fue hecho por un diseñador japonés de mierda que tiene una sola pierna.


Murciélago de Oro.

Etiquetas:

2.2.06 

Seguí participando

"Ante los rumores que hablan de una serie de shows de Pink Floyd en Londres, Nick Mason, Richard Wright, Roger Waters y yo queremos decirle a los fans directamente que eso no va a suceder". Firmado, David Gilmour.

El show en el Valle de la Luna seguirá esperando.

Etiquetas:

 

Chivazos

Este mes arranco con dos actividades docentes: el 16 en Artilaria hago un taller de seis clases sobre el apasionante mundo de la Musicalización. Y la semana próxima (a más tardar la otra), arranca un curso online de Periodismo de rock, en Periodismo.com.

Yo, Carlos Sacaan, los recomiendo.

Etiquetas:

1.2.06 

Crueldad

Los occidentales siguen haciendo estragos en Asia. El fin de semana pasado, un artista se presentó en Karachi, capital de Pakistán, a beneficio de las víctimas por el terremoto que sacudió a ese país, India y Afganistán el 8 de octubre de 2005. Le advirtieron que era una zona de riesgo, que no podían garantizar su seguridad, que no era una idea muy sensata, pero él, sensible y solidario, se colgó la guitarrita y fue igual.

87 mil muertos, miles de heridos... ¿¿y encima tienen que soportar a Bryan Adams??

Etiquetas:

 

Manual de cortesía

Cosas raras suceden en el universo. En un sitio español al que llegué ya ni sé cómo, de Arcadi Espasa, me encontré con un comment de un tal Cvalda, que primero habla de una legendaria librería llamada Herder, luego habla de un "manual de la buena librera" y termina citando a un libro titulado Normas para el mantenimiento de la centralita y consejos para atender a la clientela con eficiencia y cortesía. El tipo (o tipa) dice que es de "un Eduardo Fabregat", y que contiene el siguiente consejo: "Aunque parezca no tener sentido, acostúmbrese a sonreír antes de hablar por teléfono. Aunque usted no lo note su tono de voz resultará siempre más agradable".

No recuerdo haber escrito semejante mamotreto. Tengo dos libros escritos, sí, pero aún inéditos. Y cualquiera que me llame al diario se dará cuenta prontamente que en el teléfono tiendo más a ladrar que a sonreír.

Lo siento, Cvalda. Sonreír antes de hablar por teléfono no tiene, efectivamente, ningún sentido.

Etiquetas:

 

Soundtrack


Para este miércoles de lluvia lenta, desganada: The good son, Nick Cave & The Bad Seeds.

O bien: el flamante Takk, de Sigur Ros.

Etiquetas:

Responsable

  • Eduardo Fabregat
  • Buenos Aires, Argentina
Prontuario
Powered by Blogger
Creative Commons License
Este blog está bajo una licencia Creative Commons Argentina.