« Home | Dulce de leche » | Inevitable » | Audiobiografía » | Fierrazos » | "Hasta el silencio tiene significado" » | Vrooom » | Un paso más allá del típico brit pop » | Cartoon Telerwork » | Obsesiones » | La familia Ingle » 

1.6.07 

El disco que nunca envejece

(Publicado hoy en Página/12)

El primer disco de The Beatles desde que abandonaran el escenario. El primer disco de tapa desplegable. El primer disco en incluir las letras de las canciones. El primer disco que traía un sobre interno adornado con un arte especial. Había demasiadas cuestiones de marketing dando vueltas como para que el álbum que apareció el 1º de junio de 1967, hace hoy 40 años, pasara inadvertido. Y todo eso ni siquiera contemplaba una cuestión que instalaría definitivamente a ese disco en uno de los sitios preferenciales de la historia de la música: las canciones. Más allá de esas “primeras veces”, lo que realmente distingue a Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band es su paquete de trece títulos irrepetibles, tan revolucionario entonces como sorprendente hoy. Alguna vez Spinetta cantó que “mañana es mejor”, pero hasta esa máxima termina perdiendo potencia frente al simple acto de calzarse los auriculares y escuchar hoy la obra cumbre de The Beatles.

Como dice Rodrigo Fresán en esta misma página, es cierto que muchos acólitos de los Fab Four fueron deslizando el foco hacia discos como Revolver –el primer gesto de audacia profunda en el grupo– o el White Album, compendio de toda la música que vendría en los años venideros. Pero en el primero los Beatles estaban, por decirlo de algún modo, “probando sus músculos”, mientras que el mayor mérito del doble blanco fue conseguir semejante resultado en una banda cuya química interna ya estaba seriamente desbalanceada. Sgt. Pepper’s es el retrato de un momento único, lo que demostraron John Lennon, Paul McCartney, George Harrison, Ringo Starr y George Martin cuando al fin pudieron sacarse de encima el frustrante ruido de los shows a repetición y convirtieron al estudio de grabación en un instrumento más. “¿Así que Elvis envía su Cadillac dorado de gira, la gente paga para verlo y él ni se mueve de su casa? Esa es una idea muy interesante”, cuenta McCartney en el soberbio documental Anthology. “Ahí fue cuando dijimos: OK, enviaremos nuestro disco de gira.” Cuatro décadas y dos Beatles menos después, el disco sigue girando.

Curiosamente, la grabación de Sgt. Pepper’s comenzó con una canción que quedaría fuera de la lista final: el 24 de noviembre de 1966, el grupo ingresó al célebre estudio dos de Abbey Road para iniciar “Strawberry Fields Forever”. Recién el 6 de diciembre, “When I’m Sixty-Four” (la edad actual de su autor McCartney, al menos hasta el próximo 18) abrió lo que Peter Blake, artista responsable de la tapa que dio tantos dolores de cabeza a EMI, definió como “los 129 días más creativos en la historia del rock”. El segundo tema en empezar a grabarse fue nada menos que el monumental cierre del disco, “A Day in the Life”, quizás el último gran intercambio real entre las dos firmas más célebres. Pero la frase “empezar a grabarse” resulta capital: en un disco tan complejo, en el que las ideas del grupo superaban ampliamente la tecnología disponible y había que reinventar todo cada día, el proceso de llevar todo a la cinta fue tan trabajoso como para que Harrison y Starr terminaran resoplando. “No recuerdo haberme divertido mucho haciéndolo. Estaba con la cabeza en la India”, confesó el guitarrista, mientras que el baterista señaló que “me creció la barba... Grabábamos la base, y luego tenía que esperar muchísimo hasta que me tocaba hacer algo de nuevo. Pero el resultado, claro, valió la pena”. Un solo dato refleja cuánto habían cambiado las cosas para los Beatles: Please, Please me, su primer disco, fue grabado en nueve horas y 45 minutos. Sgt. Pepper’s insumió 700 horas de estudio.

“Lucy in the Sky with Diamonds”, “Being for the Benefit of Mr. Kite!”, “Sgt. Pepper’s...”, “She’s Leaving Home”, “Getting Better”, “Lovely Rita”, “With a Little Help from my Friends”... la lista de Sgt. Pepper’s impresiona, ofrece un auténtico desafío a la hora de elegir favoritos. Pero no sólo llama la atención la calidad compositiva del grupo, sino su trasfondo de investigación sónica, los ecos, las cintas al revés, los auriculares convertidos en micrófonos y metidos adentro de violines, la distorsión y compresión, las voces pasadas a través del parlante Leslie de un órgano Hammond, la manera en que cada canción se funde en la otra. El cuarteto supo decir después que la idea del “disco conceptual” de una banda paralela que presentaba a otros grupos se agotó en el doblete inicial de “Sgt. Pepper’s...”/ “With a Little...”, y que terminaron agrupando las canciones por cómo se iban relacionando. Ese es, en todo caso, el concepto real detrás del disco: no la idea del Sargento Pepper y Billy Shears, sino la aventura aplicada a lo musical, Sandokán invadiendo Abbey Road, la libertad total de creer que todo es posible y la voluntad de empujar los límites y torcer las lógicas de grabación y composición, la indicación de cerrar “A Day in the Life con “un orgasmo de sonido llegando de la nada”, una orquesta clásica lanzada al más allá de la mano de cuatro tipos que ni llegaban a la treintena.

Como no podía ser de otra manera, Sgt. Pepper’s tuvo problemas: el sello EMI puso el grito en el cielo más de una vez por tanto derroche, la BBC prohibió “A Day in the Life” y “Lucy in the Sky with Diamonds”, y bastó que, en una entrevista televisiva, McCartney respondiera afirmativamente a la pregunta “¿Consumís LSD?” para que la sociedad bienpensante volviera a saltarles a la yugular. Pero, aunque el disco opera como símbolo de unos sixties hedonistas, desprejuiciados, sin HIV ni efectos colaterales de las drogas, sería un error gigantesco considerar a Sgt. Pepper’s como el producto de mentes afiebradas o “expandidas” por el ácido. Como explicó George Martin en el mismo Anthology, Lennon sólo tomó ácido en el estudio una vez y por error, y le pegó tan mal que el productor lo tuvo que llevar a tomar aire a la terraza. O, como detalló Ringo: “Las veces que grabamos en ácido nos parecía muy divertido, pero cuando escuchábamos la cinta al día siguiente nos quedaba claro que había que hacerlo de nuevo. The Beatles no hacían buena música cuando estaban pasados”.

Es 2007, y The Beatles ya son pasado. Pero, a los 40, el Sargento Pepper sigue luciendo joven: getting better all the time.



La tapa que no pudo ser

Cuando Lennon, McCartney, el artista Peter Blake, su socio Robert Fraser y el fotógrafo Michael Cooper empezaron a cranear la tapa de Sgt. Pepper, en EMI se estremecieron. La lista de personalidades de John incluía a Jesucristo (¡otra vez Jesucristo!), el Mahatma Gandhi y Adolf Hitler. George propuso impronunciables nombres de gurúes hindúes. Para descomprimir, Ringo simplemente dijo “cualquiera que digan los otros va a estar bien para mí”. Metódico como siempre, Brian Epstein envió cartas a todos para solicitar autorización. Mae West contestó que ella no podía estar en algo presentado como “una banda de corazones solitarios”, pero bastó que los cuatro Beatles le enviaran una segunda carta para que aceptara. El actor Leo Gorcey pidió plata. Quizá Shirley Temple nunca supo que la muñeca con la remera “Welcome The Rolling Stones era una representación de su imagen. Gandhi, que iba a estar arriba de Diana Dors, fue retirado por pedido de EMI, al igual que Hitler. EMI también solicitó que se descartara la idea de un insert con figuritas recortables que incluían una postal del Sargento, sus bigotes, jinetas y medallas, que presentaban demasiadas dificultades de fabricación: los accesorios recién vieron la luz treinta años después, en la edición en CD de 1997.



El mito versión siglo XXI

El cuadragésimo aniversario de Sgt. Pepper’s abrió múltiples celebraciones en el Reino Unido. La más importante es la grabación de una nueva versión del mítico disco, a cargo de estrellas del rock británico. Oasis, The Killers y Razorlight, entre otros, concretaron la versión siglo XXI del mito, que por supuesto incluye una calidad sonora imposible en los ’60, aun cuando fue realizada con los históricos equipos analógicos de los estudios londinenses de Abbey Road, los mismos que usaron los “fab four” de Liverpool. La idea de la grabación, que será emitida mañana por la cadena pública BBC Radio 2, fue del cantante y “activista contra la pobreza” Bob Geldof y la supervisión del proyecto estuvo a cargo de Geoff Emerick, el ingeniero de sonido encargado de la grabación del álbum original. Sgt. Pepper’s también será homenajeado en la Universidad de Leeds, donde se analizará la influencia del disco. Las conclusiones académicas aparecen por adelantado: “Se trata del disco más importante hecho por la banda más importante”, sintetizó el profesor Simo Warner, organizador de la conferencia.



Etiquetas: ,

Eduardo, impecable

Yo tengo la versión de los 30 años y efectivamente tiene los recortables esos. Son simpáticos.

En esa misma edición, en las liner notes se describe la secuencia de canciones original. Yo la probé y parece otro disco, o al menos me parece a mí porque lo escuché tantas veces...

Cuando mi viejo me compró ese disco los Beatles recién se habían separado y yo ya había escuchado hasta gastarlo Abbey Road. Pero igualmente impresiona, hasta suena muy bien, los Beatles grababan con la mejor tecnología de la época, y con el remasterizado suena muy bueno.

Ahí es donde me convencí de que Ringo, pese a todo lo que se decía y se dice, era un baterista del carajo. De hecho hace poco descubrí unas declaraciones de Phil Collins donde el tipo dice algo como que las partes de "A day in the life" son tan complejas que si se le pidiera a un buen baterista actual tocar exactamente eso, "no sabría qué hacer".

Que buena nota!!! Congratulations

Excelente nota sobre el disco mas importante de la historia del rock. No creo que sea el mejor, ni siquiera del propio cuarteto (personalmente, Abbey Road me gusta mas), pero sin duda es el que cambio la forma de ver y hacer rock en el mundo. Gracias a esta obra maestra, los Beatles dejan de ser un "gran grupo de rock" para convertirse en un fenomeno motivador de cambios sociales sin precedentes, al menos en el mundo de posguerra. A mi entender no es arriesgado hablar de Sgt.Pepper's cuando se habla de Mayo del 68, por ejemplo. Pero volviendo a la musica en si, algo que siempre me maravillo de los Beatles es la capacidad de incluir distintos estilos dentro de un mismo LP, especialmente en el trio Revolver-Sgt.Pepper's-White Album. Eso es algo que pocos grupos tenian en la epoca (quiza los Kinks en "Something Else", o Pink Floyd en "Piper"), y que hoy se encuentra aun menos en la musica pop/rock, donde ningun grupo parece querer alejarse demasiado de su "sonido". Hace unos años Noel Gallagher dijo que su tema "Setting Sun" habia sido editado como simple de los Chemical Brothers porque "no sonaba a Oasis". Eso es algo que los Beatles nunca hubieran hecho. Al contrario, lo hubieran incluido en su LP justamente por "no sonar a los Beatles".

Excelente análisis, Eduardo.
Yo pertenezco a los que vos definís como "acólitos de los Fab Four que fueron deslizando el foco hacia discos como Revolver o el White Album", pero por supuesto que comprendo la resonancia histórica de este disco.

soy contemporaneo de los beatles, quiero decir que cuando salia el disco lo iba a comprar,y recuerdo la impresion ademas de la musica obviamente era la tapa , que uno no podía para de mirar y descubrir cosas.
años mas tarde lo compre en compact y me llamo la atención que decía la toma que había quedado. eduardo ud. se acuerda si en el disco de vinilo venía eso?

Muy buen artículo, y la verdad que uno no se cansa de reflexionar sobre estas obras eternas.
Creía que el primer disco que sacaron luego de dejar los conciertos fué "Revolver".

Si hacemos memoria, creo que todos tenemos en algún momento de nuestras vidas una vivencia con música de los Beatles. Y eso es porque, sin duda, son la banda que trascendió más allá de su género musical (léase rock). Su música es muy grande, y este disco contribuyó a hacerla crecer y viajar por el mundo. Saludos!

soy contemporaneo de los beatles, con esto quiero decir ,que cuando salian los discos los iba a comprar.
cuando tuve el del sargento ,no podía creer (además de la musica obviamente) la tapa. que tuviera tantos detalles para observar largo rato
luego en la epoca del c.d. lo volvi a comprar y me llamó la atención que figuraba la toma que había quedado.
ud se acuerda si en el viejo de vinilo tenía esa data?
un abrazo

Buenísima la nota.
Con unos amigos le hicimos un homenaje al Sgt. Pepper's.

¡Buenísima nota!.

La edición aniversario del '97 tiene una foto en blanco y negro en el booklet donde está Ghandi arriba de M. Dietrich y Hitler a un costado, yá descartado.
Caso extraño como conmueve todavía este disco, incluso en el LIVE 8, en la aparición de Macca con U2, cuando salen los vientos vestidos de "Sargent...", mágico momento.
Gran nota, Eduardo.

Dash

Muchas gracias... escribir de estas cosas tiene un encanto especial.

Darío: el último show fue el 19 de agosto del 66 en San Francisco, ya habían grabado Revolver.

Valga la aclaracion que los recortables si fueron editados en su epoca, y tambien que la primera edicion inglesa tenia el sobre interno pintado con un dibujo en tonos de rosa, cosa que se dejo de hacer despues (el dibujo aparece en la reedicion del CD). Yo tenia un vinilo de la decada del 70 americano que traia los recortables.

Gracias por el dato, Alito. De todos modos, los recortables no salieron en la primera edición inglesa... y lo del sobre interno sí está en la nota.

Me quedo con la tapa de We're In It Only For The Money, jeje.

Publicar un comentario

Responsable

  • Eduardo Fabregat
  • Buenos Aires, Argentina
Prontuario
Powered by Blogger
Creative Commons License
Este blog está bajo una licencia Creative Commons Argentina.