« Home | Latidos » | Qué lástima, Fontanarrosa » | Salud » | G3 de las pampas » | Live Earth, Tipper sticker » | Otras remeras rockeras » | Una visita al universo Marx » | Adrenalina » | Efemérides truchas » | Reuniones » 

24.7.07 

La marca de Caín

"Siempre decimos que vagando por el mundo hay un montón de seres que, con sólo verlos, te das cuenta de que son como parte de una misma familia: los locos, los poetas, los músicos. Y de alguna manera parecemos llevar una marca en algún lugar de la frente, o del corazón, no sé dónde. Es una forma de reconocernos. Por eso lo de 'Estás marcado, estás condenado, llevás la marca de Caín'. Por otro lado, Caín tuvo hijos, quea su vez tuvieron hijos, y estos hijos otros hijos, y me enteré de que uno de ellos se llamó Jubal: es el padre de todos los músicos. Y, de alguna manera, él nos representa como descendientes de Caín". Skay Beilinson soltó el párrafo en la entrevista de Gloria Guerrero en el último número de La Mano, y es una buena manera de entrarle a La marca de Caín, el disco que el ex Redonditos de Ricota acaba de sacar junto a Los seguidores de la diosa Kali: hace poco, hablando con la Negra Poly, le comenté que la salida de un disco de Skay era una buena noticia per se, una seguridad de buena música en una época en que abundan los malos clones y las revisitas poco inspiradas al universo rocker argentino. Y el placer se duplica con sólo poner el disco y comprobar que esa seguridad se ve ampliamente recompensada.

De arranque nomás: Skay es uno de nuestros mejores guitarristas, capaz de generar solos que te erizan la piel y con un conocimiento armónico que le permite ir más allá de todos los yeites del género. Sus discos y sus shows, además, rescatan el sonido y el sentido de los Redondos pre-gigantismo, y la presencia de un segundo guitarrista -Oscar Reyna- genera un intercambio que reuerda a la banda de dos violas en Gulp y Oktubre. Pero eso no quiere decir que el disco de Skay sea una mera réplica de su ex banda. Para eso está Pier, y Skay alcanza profundidades vedadas a tanto fan con ansias de recrear el mito de Patricio Rey pero mucho menos talento. Skay te seduce con el rotundo blusito de "Canción de cuna" (apenas dos minutos once para sintetizar todo un mundo), hace temblar el piso con "Soldadito de plomo" y "Angeles caídos", deja volar influencias orientales en "Arcano XIV", oscurece el clima con "El viaje de las partículas" y "El fantasma del 5° piso", demuestra su dominio de la canción rock con "Tal vez mañana", cierra a pura épica con "La marca de Caín"... confirma aquello de la buena noticia, hace ver que mientras él y el Indio sigan sosteniendo de esta forma la herencia de Patricio, es al pedo seguir colgados de la idea de un posible retorno. Estamos condenados, llevamos la marca de Caín. Y nunca una condena fue tan disfrutable.

Etiquetas:

O sea que el infierno está encantador esta noche?

Por dios, Pier no es una réplica de PR. Ni siquiera es una réplica de la banda del amigo de un amigo que hacían temas de los Redondos.
Pier es una mierda!



Saludos.

me convenciste
ya me lo bajo para escucharlo!

Publicar un comentario

Responsable

  • Eduardo Fabregat
  • Buenos Aires, Argentina
Prontuario
Powered by Blogger
Creative Commons License
Este blog está bajo una licencia Creative Commons Argentina.