Vergílio
Dice Vergílio Ferreira en Pensar (Ed. Acantilado):
“En cada etapa de la vida hay una escala de valores que se va reduciendo en razón inversa a la edad. Cuanto más viejo se es, más escasos los valores. Pero, ¿no es eso la experiencia? ¿La desautorización progresiva de lo que nos ha entusiasmado? Las ilusiones que perduran, incluso si ya reconocidas como tales, responden a la obstinación de mantener la identidad que creemos nuestra y a la de mantenernos en pie. La creencia fuerte es del joven, el escepticismo es del viejo.”
El libro del filósofo portugués, muerto en 1996 a unos pensativos 80 años, me está quemando el marote. Y ese concepto, en la mónada uno del capítulo “Pensar”, me quedó rebotando y explicando algunas cosas que le pasan a uno –que me pasan a mí- con la música. Puedo apreciar el último de The Hives y admirar su pop tuneado, pero dedicar toda una tarde a Invisible me produce una fascinación incomparable, como si los muebles pudieran hablarme de ella sin moverse. Solo unas contadas excepciones motivan el disfrutable replay: Dig!!! Lazarus dig!!!, Nick Cave electrificado, o el de Supergrass, cosas así. Pero no hay caso, por dar solo un ejemplo medio al azar, pongo el Vol. 4 de Black Sabbath y se siente de una manera, tan en las tripas, que se me hace difícil encontrar en la batea de novedades.
Etiquetas: Audiobiografías, libros, música


nos vamos volviendo tecnos ?
También disminuye la cantidad de cosas que te pueden sorprender: a la tercera vez que resucita el punk rock... Ahora lo entiendo a Charly cuando decía que el punk no le movía un pelo: él había conocido a The Who.