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25.3.08 

A prueba de naranjazos

(Publicado hoy en Página/12, dentro de una producción sobre Miguel Abuelo)

Uno apareció en 1981: tenía una tapa con fondo gris y a toda la banda posando. El otro apareció al año siguiente: tenía una tapa con fondo gris y a toda la banda repartida entre portada y contratapa. Resulta paradójico ese no-color hermanando a dos discos que resultaron claves en la renovación estilística de un rock argentino aún enamorado de las formas de los ’70: Wadu Wadu, de Virus, y Los Abuelos de la Nada, el debut de la segunda formación del grupo encabezado por Miguel Abuelo, resignificaron la época cuando la Guerra de Malvinas aún estaba por suceder. Pero lo hicieron a costa de sangre, sudor, lágrimas... y resistencia al naranjazo: como le sucedía también a Miguel Cantilo a la hora de presentar su proyecto new wave de Punch, Los Abuelos tuvieron que lidiar con la paradoja de un público amante del mensaje de amor y paz de Woodstock, pero preso de una total intolerancia con aquello que no cuadraba con sus cánones.

Y Miguel, extraño duende y boxeador de la escena, bailarín diminuto con su extraña forma de cantar y sus chirimbolos de percusión y vientos siempre a mano, era un blanco apreciable para quienes tenían el oído demasiado acostumbrado a las canciones de fogón o el onanismo sinfónico. El funky ultrapreciso de Los Abuelos, su coqueteo con el reggae, el certero instinto pop, tuvieron que esperar cierto tiempo antes de calar en la conciencia del público local, al que le bastaba con ver a Miguel gritando “¡¡¡Marilúúúúú...!!!” para empuñar la naranja o empezar a medir el monedazo. Aun en 1985, cuando el rock argentino ya era otra cosa, Abuelo soportó el corte en el pómulo en el caótico festival Rock and Pop con estoicismo y convicción artística: “Sobre la palma de mi lengua vive el himno de mi corazón”, siguió cantando, y sigue cantando hoy, en esas rarezas de Mandioca con Pappo en la primera formación, en los poemas cantados de Buen día, día, en el tremendo legado de Los Abuelos, en ese “Cosas mías” que siguen cantando las hinchadas de fútbol.

Miguel Abuelo es hoy una figura indiscutida en la generosa historia del rock local, pero tuvo que ganarse ese lugar a pulso y –como canta Andrés Calamaro– con cojones. Sintió libertad, buscó la alegría de ir a más, cruzó la mar para seducir y cantar por felicidad, perdió la vida, pero dejó su arte. Canciones a las que no se lleva el viento, canciones a prueba de naranjazos.

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ese primer disco que aun conservo en vinilo, lo compre porque había escuchado la del marinero bengalí en la radio y me llamo la atención .
el disco entero me encantó y de ahi lo empecé a ir a ver a todos lados.
la banda sonaba de puta madre y miguel era un gran cantante y showman y poeta y.... podemos seguir hablando.

Libertad
hermana de los amigos
Libertad
nada me ata y estoy vivo
no te mueras nunca
Libertad

Libertad
socia de los peregrinos
Libertad
luz, coraje
amor divino
con el corazón

Quien no te comprende
te vulnera
novia de Dios

Libertad
arte de los decididos
Libertad
nada me ata y sigo vivo
yo soy bandera
Libertad


Sólo por esta letra, para mí, se merece el lugar que tiene.

BL, yo también conservo ese vinilo! Y es de los que no me desprendo ni en pedo... el bombo de Polo Corbella sigue sonando como una masa/maza/massa/mazza.

Alegría con talento, y una tristeza que se bailaba. E infinitas combinaciones más que nadie pudo repetir.

Yo también tengo los vinilos de los dos primeros discos de los Abuelos. Los vi en vivo un par de veces y sonaban muy fuerte, eso es lo que más me gustaba de ellos, no tenían ese sonido blandito y poco ensayado, eran músicos que se tomaban muy en serio el laburo, aunque un par de ellos fueran medio alocados.

Creo que localmente lo que lograron fue descontracturar la escena, lo mismo que Virus, como bien señala Eduardo. Se podía ser loquito, tocar bien, componer bien, arreglar bien, y además... bailar!

Offtopic: Eduardo, me estoy muriendo en la mula esperando que un usuario solitario se digne dejarme entrar al único archivo completo de Spent Poets. Dame una señal y voy a buscar la copia del disco al Sahara, si es ne'sario...

Roedor, chequeá tu mail.
Salud.

¡Gracias!

lo de virus era bastante divertido, si...pero había 'sinfo-onanistas' (como crimson, hammillm o gong) que eran un poquito más interesantes, creo (y no me hagas hablar, que nombro a crucis!)

Totalmente! Hay sinfonismos y sinfonismos... yo podía clavarme sin problemas In the court of the crimson king y Starless and bible black, pero me mostrabas uno de Yes y salía corriendo.

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Responsable

  • Eduardo Fabregat
  • Buenos Aires, Argentina
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