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14.6.08 

La semana de la violación de Charly

(Publicado hoy en Página/12)

La anécdota es bastante conocida: hace ya algún tiempo, Charly García y Rodrigo Bueno se cruzaron en un estudio televisivo. El tono distendido de la charla, el intercambio amable entre dos músicos de palos tan diferentes, fue seguramente lo que llevó a que el cantante cuartetero se entusiasmara y tirara, ya en plena confianza, un “Charly, vos y yo tendríamos que hacer un disco juntos”. Charly no perdió ni la sonrisa ni el tono afable, pero en su rostro se dibujó esa mirada mefistofélica que, mal dirigida, puede helar la sangre. Y contestó: “No, Rodrigo... hay límites”.

Resulta curioso que García, justo García, demarcara un límite, aunque fuera estrictamente musical. Charly, se sabe, empuja los límites una y otra vez, en público y en privado. En lo artístico, probando la resistencia de su público con shows que comienzan tres horas más tarde y que pueden terminar a los veinte minutos en medio del caos. En lo humano, probando la resistencia de su físico con clavados a una pileta desde un noveno piso, o acciones menos espectaculares pero igualmente riesgosas. De cualquier modo, el concepto de límite resulta inseparable de lo vivido esta semana: en el momento en que los responsables de TN, América, C5N y Canal 13 decidieron poner al aire las imágenes de la habitación de García se vulneró todo límite, no sólo de la intimidad de un tipo en problemas –sea un García famoso o un García anónimo– sino, sobre todo, del buen gusto. Regodearse en esa exhibición, poner a Catalina Dlugi o Eduardo Feinmann a comentarla, es sencillamente miserable. Charly García se mete solo en problemas, nada más cierto. Pero esta semana la televisión aprovechó que estaba tirado en el piso y lo violó. Repetidamente.

Los medios gráficos tampoco quisieron respetar cierto límite. La diferencia fue bien visible desde el martes: en este diario se decidió no publicar las fotos de Charly atado boca abajo en una camilla, la patética instantánea adentro de una ambulancia: en la prensa escrita también hay una frontera entre la información y el morbo. Y Página/12 no es Crónica, ni quiso serlo. Toda vez que Charly García se mete en problemas, los medios –sobre todo la tele– se llenan de gente que “lo quiere bien”, personajes que abrevan en el discurso fácil de “es un genio / hizo mucho por el rock argentino / últimamente anda mal / hay que cuidarlo / te queremos, Charly”. Esas palabras de ocasión acompañadas por la imagen de Charly insultando con voz gangosa desde el piso mientras los enfermeros le atan las manos dan un resultado neto de puro cinismo. No se “quiere bien” lo que se está sumergiendo en el oprobio sin el más mínimo escrúpulo.

Frente a la caretada imperante en canales y radios, con musicalizaciones ad hoc para reforzar el efecto, resulta más rico el debate que por estos días se da en los blogs, donde los internautas exponen sus posiciones sin la pátina de lo políticamente correcto. Allí convive el que defiende a García por su indiscutible historia y el que señala que tendrá mucha historia, pero hoy es un viejo decadente; el que sostiene que todo en él es actitud rock y el que responde que la actitud rock no puede ser excusa para hacer cualquier estupidez y para eso está Pomelo; el pibe de 18 fanatizado por sus performances actuales y el de cuarentaitantos que las compara con sus recitales de los ’80 y no puede entender que alguien se fanatice por este García. Pero la gran mayoría, aun aquellos en posiciones completamente enfrentadas con respecto a qué significa Charly García hoy, termina coincidiendo en que la cruda exposición de su miseria más íntima, allí donde un hijo de puta –no le cabe otro término– encendió su celular para hacerse unos buenos mangos vendiendo material caliente, hace recordar aquella frase del mismo Charly a un cuartetero cuya muerte despertó otro considerable aquelarre mediático: hay límites. Límites que no deberían cruzarse.

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Me has hecho reflexionar, y -por supuesto- tienes toda la razón...

Concuerdo en todos los enfoques que le das a tu nota periodística, Eduardo.
Lo de Charly no tiene nombre, o quizás si y es marketing-sin-importar-que-carajo-pongo-al-aire.

Y está bueno tu comentario que se lee entre líneas acerca de los blogs.
Se ha transformado en un medio alternativo serio y sin careta.
Un medio independiente, atributo que, por definición, deberían tener los medios de comunicación.
Me parece que este es el mejor uso que se le ha dado a los blogs.

Salud!

totalmente de acuerdo... casi comparable a cronica hace unos años mostrando a pappo muerto tirado en la ruta...q hijos de puta...

un abrazo!

EsTeBaN.

pero no es el trato de los medios "rockero" también?
quiero decir, no es parte del rock de Charly?
se supone que lo tendrían que entender?

sería bueno que la ética que tuvieron con charly la trasladen a las secciones de política y economía del diario, que la perdieron a manos de la "caja" k hace rato...

Bond: Economía de P/12 hizo una excelente cobertura de los pingües negocios de muchos supuestos luchadores de la democracia del "campo", que nadie más parece dispuesto a contar. Ya te lo dije la otra vez: a provocar a otro lado.

El morbo ocurre cuando el que expone lo hace con la intención de exacerbar los más bajos instintos.Cabría preguntarse cuál fue la intención de la noticia, si ver a Ch.García cómo víctima o como causante de su desasosiego. En Colombia se ha cuestionado el hecho de mostrar escenas dantescas en relación al conflicto que nos aqueja; pero si esas escenas no se muestran al pueblo lector, el impacto de los hechos se minimiza. Desafortunadamente siempre se corre el riesgo de crear otro movimiento: el de la indolencia.
Un abrazo a todos

Eduardo, ¿esta online la nota que mencionaste? Si es asi, pasa el link, por favor.

El encuentro García/Rodrigo? No sé, habría que fijarse en YouTube... yo recuerdo haberlo visto, pero no en qué programa fue.

No, esa no. La que le mencionaste a Bond.

Hay varias notas interesantes, pero te paso un par:

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-105277-2008-06-01.html

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/105615-33260-2008-06-07.html

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-105966-2008-06-13.html

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/104995-33032-2008-05-28.html

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-104951-2008-05-27.html

http://www.pagina12.com.ar/diario/especiales/18-104910-2008-05-26.html

http://www.pagina12.com.ar/diario/especiales/18-104918-2008-05-26.html

La gente como "James Bond", que en estas notas solo ve oficialismo, es la clase de salame útil a los que quieren vendernos que "la gente del campo" son carmelitas descalzos avasallados por el Gobierno.

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  • Eduardo Fabregat
  • Buenos Aires, Argentina
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