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9.2.09 

Papel

Cuando uno camina rumbo al kiosco de diarios un domingo de mañana suelen aparecer esa clase de reflexiones. En más de una charla con colegas amigos, analizando la cuestión de la caída de ventas de los medios analógicos y el crecimiento de lo digital, arribamos a la lógica conclusión de que siempre será necesario un boludo que escriba: en algún momento de la explosión de internet existió el temor de que la desaparición del papel significara la desaparición del empleo, pero a esta altura del partido queda claro que el universo de ceros y unos también reserva un lugar a los que laburan con letras y palabras.

OK. Pero no hay nada que reemplace ese placer de abrir el diario del domingo (sea cual sea, el que satisfaga mejor a quien ejecuta ese acto), combinando en el aire los perfumes del papel entintado, el café o el mate recién hecho y las medialunas calientes.

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Es verdad. Algo parecido a comprar un disco. Nunca va a ser lo mismo tenerlo en la mano que en una carpeta en la compu.
Además, no da llevarse la notebook al baño.

El domingo es el único día que compro el diario, y lo hago precisamente por esa sensación, y también la idea de estirar el desayuno más de la cuenta (siempre y cuando los hijos pequeños lo permitan).

Y sí, qué se le va a hacer... Nos estamos poniendo viejos y valoramos otras cosas.

Ya llegará el día en que alguno escriba un post añorando leer el diario en Internet, y no tener que [ESCRIBA-AQUÍ-EL-ARTILUGIO-DEL-FUTURO]...

Hace mucho tiempo que los domingos a la mañana suelo recien acostarme a dormir en lugar de despertarme a desayunar. Pero que no te quepa duda que es el climax del relajo durante la semana...

Se nota que no tenés hijos pequeños, Claudio...

Es muy cierto. Siempre va a hacer falta alguien que escriba. Lo que queda por saber es si será rentable reemplazar el papel por la pantalla. No sea cosa que algún día uno solo o quizá dos o tres, hagan el trabajo que antes hacía toda una redacción ¿que? ¿eso ya pasa hoy? Que mundo maravillo...!

slds
A

Estoy de acuerdo con Ajenjo.
La ediciones digitales no le sacan trabajo a los que escriben (a ver: no les sacan el trabajo a todos los que escriben), pero sí les sacan el trabajo a diagramadores y fotógrafos, por no hablar de la gente que trabaja en los talleres, o de la que reparte y vende el diario.

Eduardo, el problema es que la realidad tomó literalmente lo que escribiste y parece que hace un tiempo solo toman boludos para que escriban. Hay excepciones, pero la están haciendo dificil.
A los placeres de esas mañanas de domingo solo le restaría la tinta en los dedos.

Igual la tinta en los dedos tiene su encanto... o al menos uno se obliga a considerarlo así luego de tantos años de dedo negro.

El debate, desde ya, es apasionante: en el diario he visto como los viejos diagramadores en papel debieron reaprender el oficio con las herramientas tecnológicas, pero al cabo no fue tan traumático. El salto a "diseñadores de internet" ya es otra cosa, y en el camino quedan muchos. Con la necesidad de imagen que tiene internet, no creo que los fotógrafos estén tan amenazados. Pero sí están en una zona peligrosa las áreas de producción, el taller, el tipo que abre el kiosco en la madrugada para vender kilos y kilos de papel, los camioneros que trasladan esos kilos y kilos a todo el país... toda una cadena, considerablemente más gruesa y con más eslabones que la de un medio virtual.

En los 90, mi profesión (Diseño gráfico) mutó y debimos aprender nuevas herramientas para desarrollar piezas que hasta ese momento eran secundarias con respecto a la gráfica en sí. Hoy por hoy se debe saber todo, e internet es parte imprescindible del trabajo.
Creo que en el caso del diseño enriqueció y le dió nuevas fuentes de laburo.
No hay que confundir eso con la crisis y la explotación que se vive en todos lados, exista o no internet.

Eduardo: no tengo hijos pequeños pero tengo un padre mañanero. Cuenta de todas formas?

Claro que sí! El diario... ese objeto de deseo.

buscar el diaro los domingos en la bici. traelo a casa. desarmarlo. juntarlo. desarmarlo. mama lo arma. para uno deportes, para otra espectaculo, para otro economia!

eso no tiene punto de comparación!

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