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7.3.09 

Del frío de Obras al calor popular

(Publicado hoy en Página/12, como parte de la cobertura de los shows de Manu Chao)

Fue el 17 de julio de 1992, en un estadio que todavía se llamaba Obras Sanitarias, y al que aún hoy a la vieja guardia le cuesta mencionar con nombre de gaseosa. Hacía un frío glacial, tan inolvidable como para mencionarlo aquí: esa clase de frío que en el interior de Obras se traducía en pies congelados. Aunque la leyenda posterior hace pensar en un estadio lleno, esa noche había 1500 personas que habían desafiado el sablazo del viento en Libertador para comprobar por sus propios sentidos si lo que se hablaba de La Mano era cierto. En la edición del Suplemento NO del 2 de julio, Mariana Winocur había avisado desde Córdoba que perderse el show en La Vieja Usina era algo parecido a un pecado. El 16, una entrevista de Martín Pérez a Manu Chao en el mismo suplemento dejaba declaraciones coherentes con su discurso de hoy, tocaba el tema del monitor destrozado en La TV Ataca y repetía que había que verlos en vivo.

Había que verlos en vivo: esa Mano en su esplendor, respaldada por la potente trilogía de Patchanka, Puta’s fever y King of Bongo, armó tal fiesta en Obras que al rato nadie se acordaba del frío. Tras la demoledora performance, ese vendaval multiestilístico sin pausas, Manu y sus secuaces gritaron otra vez “¡¡A la cabeza!!” y se zambulleron en un mar de público asombrado y feliz. Pavada de debut para el pequeño y atómico cantante y guitarrista, que inició así una historia de amor con el público local que hoy se traduce en Mendoza al taco, Cosquín Rock al taco, un Club Ciudad al taco, dos Luna Park al taco, la necesidad de miles de ir a ese ritual en el que el goce está garantizado.

Manu Chao ha venido varias veces a la Argentina y nunca quiso alumbrarse con el halo de estrella. Se lo vio en Capital y el interior, conduciendo programas en La Tribu, acercándose al Borda y La Colifata, trabando contacto con militantes libertarios o con amigos de la vida nomás, gente con la cual se lleva bien por afinidades artísticas, humanas, de humor, con la que consume noches de guitarra en mano en la peña. Alguna vez un rocker argentino quiso devaluarlo hablando de sus tarjetas de crédito, abrevando en el prejuicio del público que exige a sus artistas voto de pobreza o algo así. Antes que en el banco, Manu Chao es millonario en la cuenta bancaria de sus canciones, en su fiereza de escenario, en la entrega con la que busca que estrofas y estribillos den cuenta de su alma. En el olfato y la sensibilidad para conectar con gente de todas las edades y extracciones.

Aquella visita con el Cargo 92, desfilando junto a Royal de Lux por una Buenos Aires “que nos hizo pensar que habíamos vuelto a Europa” y luego recalentando Obras, es hoy un mito, y el germen de este romance. “Nos gusta mantener relaciones sanas con la gente”, le dijo entonces Manu a Pérez. En todos estos años, algo debe haber hecho bien este trovador eléctrico para que la gente que busca una relación con él se cuente por miles y miles.

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Tocó Todos tus Muertos esa noche en Obras, no? Fue antes de birlarle la novia a Manu Chao, y la persecución del Manolo para matarlo...jaja!
Cuando leí lo del frío me acordé a full: fue tremendo! Y no sé si llegábamos a 1500, por cierto...
Slds!

No, tocó La Portuaria. Igual yo llegué para Mano Negra.

Yo los ví en Obras (mentira, pero todos lo dicen). A manu Chao lo fuí a ver en All Boys hace unos años. Buena la banda, y hay una energía punk dando vueltas todo el tiempo.

lo de obras es como la cantidad de gente que vio a sumo...jajaja...a raiz de ese viaje fue que el manuel conoció a fidel..y luego se dió lo que cuenta miriam..(creo jajaja)

Muchas veces me vi en la necesidad moral de declarar que nunca vi a los Redondos cuando eran 20 (aunque me enorgullezco de decir eso con respecto a Los Macocos). A Sumo recién lo vi cuando ya eran grandes (el Obras de "Llegando los monos", puede chequearse másal respecto en http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-8714-2007-12-22.html) Pero sí puedo decir que estuve en ese Obras de la Mano. Tengo un testigo: el periodista que estaba conmigo, Javier Andrade.

La noche anterior a ese obras estabamos con algun amigo de aquellos lejanos tiempos tomando cerveza en un bar que se llamaba Bolivia, por San Telmo, esperando para ir a Cemento a ver a La Blusera.

Y en la mesa de al lado habia una tromba de franceses borrachisimos todos, haciendo un quilombo infernal. Era rarisimo verlos, porque luego se puso de moda el "multiculturalismo" pero en ese momento todo era mas parejo.

Los dementes esos eran "mano negra". Yo ni noticias, obviamente...

Claro, TTM no toco esa noche por un problema economico creo, no?, aun guardo los recortes del Pagina.
En esa epoca enloqueciamos pasando un King Of Bongo por explotar en la radio, y a partir de ahi...
Como despertaron todos del letargo, no?
Martin Perez tenia un programa de radio que se llamaba Pura Suerte?, en la misma epoca yo tambien tenia un programa llamado Pura Suerte con mi amigo del alma Martin, y yo tambien me llamo Martin, y el compañero de Perez se llamaba Martin.... Pura Suerte....

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  • Eduardo Fabregat
  • Buenos Aires, Argentina
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