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14.3.09 

Pólvora de estrellas

(Publicado hoy en Página/12)

Esta semana, en el sitio web Los Trabajos Prácticos, Pablo Valle fue tan breve como agudo, en una bonita tipografía dibujada que señala: “No recuerdo que Susana haya pedido pena de muerte para Carlitos Monzón”. Es un gran resumen para el tema que dio vueltas y vueltas en la pantalla catódica durante toda la semana, del cual sólo se salvaron –y habría que chequearlo– los chefs del Gourmet.com, Dora la Exploradora y las suricatas de Animal Planet. Además, la seguridad de las suricatas no parece muy en peligro.

Aunque nunca se sabe. Si uno se atiene al panorama que dibujan las declaraciones de la perfumada colonia artística (“¡¡Salimos a la calle y nos asesinan!!”), bien podría suceder que un pibe chorro pasado de paco entrara a Temaikèn, le pidiera las llantas al suricato vigía y lo recagara a tiros, para luego salir por la puerta trasera de la comisaría. A la farándula, esto es fácil de comprobar en varias décadas de existencia, no le gustan las medias tintas. Le place dar espectáculo. Salir del set, del escenario, del decorado berreta o hiperproducido, para acercarse al común y mostrar que son de carne y hueso. Y de pasiones y sentimientos. “Se sacan” como Pepe el verdulero y Carlos el tachero, uno en contra del piquetero del campo y otro en contra del piquetero del conurbano. Las estrellas también se indignan, vea. Un día Susana, al toque Sandro, después Marce y al rato el Facha Martel y de sobrepique Jacobo Winograd, ex estrella de la troupe de Mauro Viale. La calidad del debate está asegurada.

(Duele que en ese lote aparezca el Flaco, que le da semejante valor a la vida en sus canciones, en su poética, en su discurso, y de golpe y porrazo hable de un balazo en la cabeza.)

El repentino interés de las estrellas en una parte tan complicada del tejido social no deja de ser legítimo. Son personas, al cabo. Ciudadanos. Nada debe coartarles el derecho a expresar su opinión, pero también sería bueno que midieran el hecho de que no están hablando en el bar de la esquina sino en los oídos de millones (y que Chizito analizando el flagelo de la inseguridad es demasiado). “¿Por qué yo tengo que vivir con custodia?”, se pregunta la estrella con picos de 40 puntos de rating que elogia la tolerancia cero de Nueva York “con el alcalde Bloomberg” (en realidad fue Giuliani, pero el lapsus es comprensible), como si las estrellas televisivas neoyorquinas pudieran pasearse por Harlem exhibiendo su reloj de oro. Un famoso en realidad está inseguro en cualquier lugar del mundo, pero, ¿cómo perderse esta oportunidad de protestar por la parte menos agradable del estrellato, y de paso hacer sentir al común que son iguales, que la fama es puro cuento, que sienten y piensan lo mismo?

(Y no está mal recordarlo de nuevo: “lo mismo” se resume en la frase primigenia, “Quien mata debe morir”, de la pensadora argentina María Susana Giménez.)

Y entonces, esta semana las estrellas –y no tanto– hablaron y hablaron, salieron de sus cómodas existencias en paraísos custodiados para indignarse porque nos asesinan, señores, ¡¡nos asesinan!!, y el gobierno no hace nada, y la Justicia no hace nada, y todos saben dónde se vende la droga, y hay que ponerse en el lugar del que le matan un ser querido –el decorador o el personal trainer, por ejemplo– y, bueno, hay que decirlo, no estoy a favor de la pena de muerte, pero hay que matarlos a todos, para que no vuelvan a salir por la puerta de atrás.

Uno a veces se asombra de la estupidez que puede campear en ciertos programas de TV, pero hasta eso palidece al lado de lo que pueden decir sus responsables cuando intentan poner un pie en la vida real.

* * * * *

Del otro lado del mundo, otras estrellas salieron a dar su opinión sobre otra clase de delito. En la Featured Artists Coalition militan personajes de la talla de Annie Lennox, Peter Gabriel, Mick Jones (The Clash), Dave Rowntree (Blur), Ed O’Brien (Radiohead), Robbie Williams, Fran Healy (Travis), Nick Mason (Pink Floyd) y Billy Bragg: ésas son algunas de las firmas estampadas en un comunicado en el que le solicitan al gobierno británico que no avance en la idea de tipificar como delito la descarga ilegal de canciones. “La industria discográfica británica aún transita el camino de criminalizar a la gente por bajarse música”, señaló Bragg, viejo militante de causas sociales. “Si seguimos ese camino, estaremos siendo parte de un intento proteccionista. Es como tratar de meter de nuevo la pasta dentífrica en el tubo. Nosotros estamos del lado del público, del consumidor”, dijo.

La iniciativa de los músicos ingleses apunta a un hecho específico, la persecuta policial con respecto al download, pero tiene claro que hay un horizonte más amplio. “Los artistas deberían ser los poseedores de los derechos sobre su música, y decidir cuándo algo es gratuito y cuándo algo debe pagarse”, dijo Bragg. Es que la FAC puede enfrentarse al poder industrial, pero tampoco come vidrio: entre sus reclamos está el de que YouTube y MySpace paguen por la utilización de sus obras. La movida de la organización que nuclea a 140 músicos intenta abrir ese debate que la industria tiene siempre clausurado: por qué las canciones que escribió y grabó una persona son propiedad de otras personas que rara vez agarran una guitarra o pisan un estudio de grabación. Mientras la discusión se concentra en cuántos juicios hay que iniciar para que la gente se asuste lo suficiente, queda poco margen para hablar de por qué –como bien señaló el productor y músico Steve Albini en su informe The problem with music– el abogado que trabajó en las cuestiones legales de un contrato discográfico gana más que el guitarrista del grupo contratado.

En los últimos tiempos, el monstruo que preocupa a la industria se fue convirtiendo en un valioso aliado de los músicos. Los riesgos de la experiencia independiente están atenuados por las posibilidades de difusión que ofrece la web, el contacto directo entre el músico y su potencial público que permite evadir la noria de los sellos, antes inevitable. Un músico que no depende exclusivamente del contrato con la major para darse a conocer retiene la propiedad de sus canciones, un derecho que ya nadie debería discutir. Y puede considerar cobrarle al público un precio menos abusivo que el que se registra en disquerías y sitios de descarga legal. Pero algunos prefieren seguir intentando meter la pasta de dientes dentro del tubo. Una actitud casi tan necia como salir a pedir la muerte en vivo y en directo.

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A propósito del "glamour linchador", como titulan los de Barcelona: quizás sea superlógica tanta repercusión de los dichos de Susana. Después de todo, una parte sustancial del "encanto" de la llamada prensa del corazón pasa por la exhibición de cierta falsedad: la de que ellos, los prósperos famosos, en el fondo viven vidas similares a las de los ignotos. Fíjense sin ir más lejos en ese living de Susana, donde se entrevista a famosos con sus familias enteras para que nos cuenten sus vivencias taaaan parecidas a las nuestras.

Ella debería estar presa por defraudar al estado y engañar a un discapacitado en la compra de un auto de lujo, por no pagar los premios que su programa supuestamente entrega. eso si, estafar a un pederasta es muy original, sisi.

Vamos a lo que importa. La semana que viene, Filmus se reune con organizaciones de consumidores, artistas y ong`s para hablar sobre el canon digital. Me voy poniendo vaselina, porque parece que de nuevo...

slds
A

Excelente artículo. Gracias.
Pd: y tal cual: lo de LAS duele.

Muy buen artículo. Cuantas más voces podamos ser calmando la locura, mejor.

Y si salen en un diario (aunque sea en Página, ninguneado hoy por muchos por ser "oficialista"), muchísimo mejor.

Creo que Jacobo Winograd fue el mas vivo, nombrando la constitucion nacional y lo que el Estado no garantiza y debe hacerlo. Da gracia escucharlo de él peor tiene razón.

El resto habla sins aber nada, Susana da pena y lastima , no sabe ni que derechos tiene ni que se debe hacer al respecto encima se le da lugar como si fuera alguien de opinion. AL menos se instala el tema con lo importante que es, pero se esta banalizando y asi no sirve.

Todavia las disqueras no saben para donde correr, la tecnologia los supera.

hola amigo, le dejo algo interesante para que lea, ahora sí que nos sacamos la careta!!!
http://www.perfil.com/contenidos/2009/03/15/noticia_0010.html

Bond...James Bond

yo igual, a quien pregunte acerca de la existencia de un dinosaurio vivo, mucho no le creo...Y lo del flaco...a mi también me cayo mal..

El problema de la inseguridad está.
Que nadie hace nada, o eso parece, es cierto también.
Que hablen "famosos" puede ser algo para ignorar, o criticar cuando lo hacen desde su ignorancia.
Pero aprovechar esto para seguir haciendo como si nada con un tema tan importante (como muchos otros, lo sé) es ser medio "oficialista" o como quieran llamarlo.
Por eso P12 ya no sorprende a nadie, es tan previsible como el ersto de los medios, o más.

Pepe, nadie niega que "le problema de la inseguridad" existe... hace años. Periódicamente, los medios azuzan el tema para dar la impresión de que hay un "pico" de inseguridad que pinta el panorama de que más vale que no asomes la nariz (el viernes me comentaron que en América, medio afín a De Narváez, existe la orden de menear el tema todo el santo día). Ambos extremos, negar o exagerar, son incorrectos. Pero si te fijás, yo no me concentré en la inseguridad, escribí sobre el cinismo de unos muñecos que hablan desde un lugar irreal y encima piden la muerte a gritos, como si eso fuera la solución al tema. Si a vos eso te parece oficialismo, lo siento.

La bestia es bestia y no se da cuenta. De Su que se puede esperar, muy bueno lo de Pablo Valle.
De algunos me asombra/asusta la que tiran y de algunos otros (Jacobo/Facha) no da ni para opinar.
Con respecto a los contratos, genial lo de Albini.
Desde siempre me hace ruido la frase "tal artista le debe tantos discos a la compañía", deber música me suena al menos extraño, tal vez estoy muy romántico.

"...Duele que en ese lote aparezca el Flaco..."
No coincido con ese sentimiento.
¿Qué duele?? ¿su música te va a sonar diferente ahora? ¿esperabas que siempre piense igual que vos?
Es cierto que muchos viven en una burbuja, pero no sólo los que opinan de esa manera, muchos otros opinan lo que vos y también desconocen muchas cosas.
Las ganas de vengarse de algo malo nos pueden surgir a todos, y Spinetta se refirió a eso, no es un tipo que tenga un discurso políticamente correcto, armado todo el tiempo. Qué se yo, me parece que lo que dijo no lo dijo con irresponsabilidad ni nada por el estilo, fué totalmente espontáneo y sincero.
Muchos periodistas (no sos el caso) le dan más bola a esto que dijo que a su campaña por la educación vial.

No, claro, su música es inalterable, y no tenemos por qué pedirle que sea un modelo de conducta, aunque siempre, sí, se dijo comprometido con la vida (y eso incluso se relaciona con su adhesión a la causa vial). Como sea, cuando veo o leo informes en los que aparece mezclado con Facho Castaña, Susanita, Marcelito, Chizito, la modelito asaltada... me duele.

ah, ok, es cierto. Pero bueno, el no es el que edita esos compactos desastrosos y cada vez más comunes en la tele.

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