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26.6.09 

La verdad del mito

(Publicado acá, junto a este perfil, esta opinión de Juan Sasturain y esta de José Pablo Feinmann)

En casa era una religión, y no sólo por el hecho de que allí estuviera Aquiles Fabregat (“¿Fabregat? ¿Qué sos de Aquiles?”): cada mes, Humor era un huracán de aire fresco en el pantano de la dictadura, ese “Menotti de Hoz dijo que el Mundial se hace cueste lo que cueste”, la Vida interior de Tabaré, el glorioso Nada se Pierde con Los Insufribles, la Ruta de los Corsarios, el Romancero del Eustaquio de Fabre; las Páginas de Gloria, el Picadillo Circo donde Braccamonte y Paredero deschavaban los cortes de Miguel Paulino Tato, los cabezales irónicos y Quemá esas cartas; era Peiró, Ceo, Tomás Sanz y Pelota, Grondona White, Oski, Limura, Fontanarrosa, Patricia Breccia, Fati, Cilencio, Izquierdo Brown, Marín... y todos los que vinieron después, que fueron muchos y casi siempre de muy buenos para arriba. Habrá quien crea que el tiempo transcurrido hace que Humor Registrado sea más leyenda que realidad, pero basta tomar un viejo ejemplar para comprobar que no, que era buena en serio, que Andrés Cascioli supo juntar todas esas cabezas y dejarlas jugar, y ponerle su firma a tapas inolvidables.

El Tano Cascioli también me abrió la puerta de mi primer laburo, en la vieja y querida SexHumor, pero no es eso lo que motiva estas líneas de despedida, sino lo anterior, el agradecimiento por una revista que hizo historia de verdad, que le pudo hacer el aguante a los milicos, atravesó como pudo la meseta del alfonsinismo (¿cómo atacar, aunque sea desde el humor, a un flamante gobierno democrático?) y terminó asfixiada por Carlos Saúl I, que nunca toleró bromas que no fueran las de su amigo el gordo bolú. Sí, aquellos que se quedaron sin trabajo cuando cerró Ediciones de la Urraca tienen algunas otras cosas para decir de él. Pero nada podrá borrar esa época en la que se esperaba al pie del kiosco la llegada de un paquete de aire fresco. Ese humor, efectivamente, quedó registrado.

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En casa también era una religión la Humor. En los '80 cuando yo era más chico y la compraba mi viejo, y más tarde, cuando también la empecé a comprar yo. Y así era... las perlitas de Nada se pierde; las historietas, las denuncias, los reportajes, las notas... cuánto para recordar...

Tengo el orgullo de tener la colección completa de Humor. 566 números!! por eso ayer cuando me enteré a través de Página de la muerte del Tano sentí que perdía a alguien muy cercano. En mi tapa personal tipom Sgto Pepper, Beatles, Seru Giran, el negro Olmedo, Tato y el Tano ocupan un lugar muy muy preponderante, junto con decenas de tapas memorables de Humor. Salud Tano!!

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  • Eduardo Fabregat
  • Buenos Aires, Argentina
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