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3.12.09 

Fuego sagrado

Foto: Leandro Teysseire


¿Innovaciones? Para qué. ¿Reactualizaciones? Quién las necesita. Fuimos a ver a AC/DC, esperábamos a AC/DC, y tuvimos AC/DC. Una base monolítica, solidez de bunker antiatómico, que sostiene a las guitarras infernales de los hermanos Young. Un cantante que quizá esté cerca del retiro, pero aún sabe como comerse el escenario y hacer uso de una garganta que pide descanso. Y Angus, que puede excederse con un solo de más diez minutos pero no por eso vamos a dejar de quererlo, de admirarlo, de tenerlo en el sitial de honor de los que nos inspiraron a agarrar un camino musical y no abandonarlo ni aunque vengan degollando.

Let there be lights, let there be sound, let there be drums, let there be guitar. Let there be rock, cantaron, y éramos 66 mil revoleando el alma, henchidos de electricidad, repitiendo con alegría inolvidable los estribillos de "You shook me all night long", y "Hell's bells", y "The Jack", y "Highway to hell", y "Whole lotta Rosie", y por qué no también los nuevitos "Big Jack", "Rock'n'roll train" y "War machine" (con un avión bombardeando con guitarras y mujeres desde la pantalla), y, claro, "Dirty deeds done dirt cheap" y "For those about to rock", a los cañonazos.

En "Thunderstruck" la cancha se movió.

Y con ella nos movimos nosotros, a la adolescencia y de vuelta para acá, más viejos, menos inocentes pero aún capaces de agitar el marote y no olvidarnos nunca de por qué el infierno de los rockers será siempre mil veces mejor que el cielo de los vigilantes.

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amén, o como se diga en el infierno.

¿"satén"?

La pucha...

Esta es una de las poquísimas ocasiones en que me dieron ganas de abandonar mi ostracismo cordillerano para volver (por un par de días, nomás) a Sin City.

Hay una gran verdad en eso de que "el infierno de los rockers será siempre mil veces mejor que el cielo de los vigilantes".

Lo curioso es que, cuanto más lejos se va uno de las grandes ciudades, los rockers son cada vez menos rockers, pero los vigilantes son cada vez más vigilantes. (Misterios de la Argentina profunda...)

No me dejás otra opción, Eduardo: esta noche, mis vecinos volverán a quejarse de volumen de "Highway to Hell", y mi mujer me pedirá nuevamente que, aunque más no sea, la ensordezca con otro disco de AC/DC.

Fabre, mamita santa la cobertura que salió hoy en Página. Qué pluma!

Saludos.

Federico.

D'addario, un lujo. Los demás medios dieron veinte líneas y una fotito...

Soy demasiado pelotudo si piendo que Eduardo Fabregat me puede llegar a facilitar el correo de Rodrigo Fresán?
No sé, digo, en una de esas no...

Pato, te lo pasaría pero no lo tengo, tenía uno pero las últimas dos veces me rebotó y no tengo el nuevo.

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  • Eduardo Fabregat
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