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17.3.10 

La vida del pop según Blur



(Publicada hoy en Página/12)

El tipo está entre las sombras, vencido, la cabeza inclinada, sin poder contener las lágrimas. La multitud en Glastonbury no deja de corear “oh my baby, oh my baaaaaby...”, un mantra que electriza la noche y que hace caer todas sus barreras. No es uno del público, no es un plomo ni un allegado a la banda: es uno de los protagonistas del asunto. Se llama Damon Albarn y tiene la piel curtida por mil batallas, pero el reencuentro con Graham Coxon, Dave Rowntree y Alex James tiene la potencia de esas cosas que se quedan a vivir para siempre en el alma de un músico. En el alma de una banda llamada Blur.

La escena es uno de los puntos culminantes de No Distance Left to Run, el imprescindible DVD que EMI acaba de lanzar en la Argentina. Imprescindible porque pone en foco no sólo la historia del cuarteto surgido en Colchester y desarrollado en Londres sino, también, el devenir reciente del pop británico en sí. En esa historia, Blur posee un cacho grande de responsabilidad, y la cajita –por si quedaba alguna duda– viene a demostrarlo. El primer disco presenta un documental dirigido por Dylan Southern y Will Lovelace, una hora cuarenta de entrevistas, imágenes nunca vistas del grupo y un repaso del retorno de 2009, cuando un encuentro casual entre Coxon y Albarn derivó en sala de ensayo, gira veraniega y apoteósicas apariciones en Glasto y el Hyde Park. El segundo es precisamente ese show completo en el parque londinense, de “She’s so High” a “The Universal”, una cabalgata de éxitos revitalizada por el pulso de este Blur siglo XXI. Lo que produce ver ambos discos lleva a que el espectador se deje llevar un momento por ese estúpido River-Boca aplicado a la música, y se pregunte cómo es que alguna vez pudo haber una discusión de “Blur u Oasis”.

Más allá de esos enfrentamientos inútiles, No Distance... es una notable disección de todos los Blur posibles, el que asomó la cabeza con “There’s no other Way”, el que propuso volver al sonido británico en plena era grunge con Parklife, el grupo de éxito masivo con “Country House” y el que sufrió el backlash y pasó a ser el más odiado de las islas, el que posó la mirada en Estados Unidos para salvajadas como “Song 2” y “Beetlebum”, el que se dejó llevar por la experimentación en 13, el grupo en rápida disolución con una borrachera permanente, la partida de Coxon y el extraño Think Tank. La franqueza de las entrevistas desnuda el proceso de descomposición y posterior acercamiento entre los músicos, hasta ese reencuentro de Graham y Damon en un portal de Londres, ante la mirada atónita de unos pibes que vivían allí y de pronto se encontraron con dos leyendas volviéndose a abrazar.

Lo demás es música, esa clase de música que queda inscripta en los libros. Y algunas imágenes sorprendentes, como los primeros shows de la banda o el cruce entre Damon y Liam Gallagher en un backstage donde, más que estar al borde de las piñas, parecen estar compartiendo una broma secreta sobre el enfrentamiento que dividió a la escena inglesa de los ’90. Casi cuatro horas para reencontrarse con un grupo que también supo demoler el Luna Park, y cuya resurrección permite soñar con otra visita. Después de todo, hasta Albarn, habituado a la adoración, a vender millones con Blur y Gorillaz, elegante estrella del pop, puede ser también un pobre tipo en un rincón del escenario, quebrado por la emoción de que alguien cante sus canciones.

Genial, parece mentira, pero esta semana revivi a Blur y justo vos sacas esta nota...

Abrazo

Damon cumplió su cometido escuchando la gente corear sus canciones.
Vos conseguiste tu cometido como periodista: me devoré la nota en segundos y me dieron ganas de salir corriendo a buscar el dvd.
Excelente nota!

Como te dije antes; excelente nota. Dan ganas de salir corriendo y comprar el dvd.
Yo siendo un asiduo escucha de los Gallagher, cada vez que esucho Blur seguido (por temporadas como todo) me termino diciendo lo mismo. Albarn es un buscador nato y real, no de esos que se hacen los vanguardistas pero se quedan en el peinadito. El tipo se banca ser showman y estar tras las máquinas. Encima combinado con Coxon está todo dicho.

Gracias, gente. Me alegra haber podido transmitir la emoción que me produjo el DVD...

Muy buena nota.... siempre me interesó la dicotomía Oasis vs. Blur. Si me apuran en aceptar la premisa, diré sin dudas que Blur es muchísimo más interesante que Oasis. Ahora bien, si sigo aceptando la premisa, pero lo pienso dos segundos, digo que ni Oasis ni Blur tenían nada que hacer comparado con Pulp. No sé si estarás de acuerdo (mucha gente no lo está), pero creo que la banda de Jarvis Cocker ha sido injustamente ninguneada toda vez que se resume el Brit Pop.

Coincido que la guerra Oasis vs Blur fue una pelotudez, pero no porque se tratara de "mejor y peor", sino de dos propuestas sumamente distintas, ambas geniales. Noel Gallagher es, a mi criterio, uno de los mejores compositores británicos, un tipo que da con la simpleza y la efectividad con mucho tino. Es fácil criticar el "estilo Oasis", pero el tipo tiene un talento innato para hacer canciones que se instalan para siempre en el imaginario popular. Vale decirlo, Oasis ES una banda popular (en todos los sentidos posibles del término).
Lo de Albarn va por otro lado, el de la inquietud. Blur llegó tarde al madchester (Leisure), hizo dos discos impecables de sátira de la vida moderna (Modern life is rubbish y Parklife), se infló un poco (The great escape), se dejó llevar por el indie yankee (Blur), tiró todo por la borda en un disco a corazón abierto (13, el mejor disco por lejos) y tuvo una despedida amarga (Think tank). Hay que reconocerle a Albarn su necesidad de investigar, de buscar algo más. Gorillaz parecía un proyecto tonto, pero disco a disco se pone mejor, grabó con músicos de Mali, hizo un discazo que pasó casi sin pena ni gloria (The good, the bad & the queen) y encima hizo una ópera en mandarín, como para que le den el certificado de "loco" o de "genio" (por qué no los dos al mismo tiempo).
Te recomiendo ver el dvd "Bananaz", donde todo el concepto de GOrillaz está explicado a la perfección y terminás de entender qué carajo tenían en la cabeza Albarn y Hewlett cuando crearon el proyecto.


Ah, y soy fan recontraenfermo y molesto de Oasis. Pero no por eso voy a dejar de reconocerle todos y cada uno de sus méritos al Ray Davies de mi generación.

Jqn, igual ambos grupos fueron enormemente populares... Ah, y claro que vi Bananaz: http://eduardofabregat.blogspot.com/2009/07/hewlett-y-albarn-dibujados.html

Chancho, en muchos aspectos Pulp es ciertamente tanto (o más, incluso) interesante que los dos más populares: "This is hardcore" es sencillamente una obra maestra. Pero lo suyo nunca llegó a las grandes ligas, y por eso se lo ningunea tanto.

Gran nota y eso que no soy habitual oyente de brit pop. Saludos.

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  • Eduardo Fabregat
  • Buenos Aires, Argentina
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