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8.5.11 

Iluminados por el fuego


¿Ahora se entendió?

En los días posteriores al 30 de diciembre de 2004, en los debates que suscitó el uso de pirotecnia en recitales de rock y en los meses que siguieron, hubo que escuchar la misma, estúpida teoría: “En los recitales al aire libre no pasa nada”. No es lo mismo que Cromañón, sostuvieron quienes sostienen contra toda lógica la idea de que el espectáculo se conforma de un grupo arriba del escenario y una proliferación de fuegos y banderas en el público. De nada servían los múltiples testimonios de personas quemadas por chispas, medio ahogadas por el humo, molestas por el peligro latente, ofendidas por la falta de respeto a los muertos de Once. Al aire libre no pasa nada, repetía el coro.

El 30 de abril, en el show de La Renga en el Autódromo de La Plata, al aire libre, Miguel Ramírez recibió un bengalazo en el cuello. El viernes 6 de mayo, los médicos que lo atienden diagnosticaron “muerte cerebral”.

¿Ahora sí se entendió?

Han pasado apenas unos días desde el anuncio de la Cámara de Apelaciones y las sentencias del TOC 24 sobre las muertes de Cromañón. Y aquí estamos, hablando otra vez de las mismas cosas. De quién estaba a cargo de la seguridad y el cacheo de los asistentes, que en este caso y para profundizar las sensaciones lleva el pintoresco nombre de Chacal Producciones. De por qué el público de rock tiene tantos problemas para tomar conciencia y aprender a cuidarse más allá del cuidado que deben tener los otros. De por qué no hay una actitud integral del medio hacia el tema de la pirotecnia: La Renga supo parar sus shows cuando apareció una bengala, el Indio Solari deja que el público “se exprese” libremente y hasta defendió el fuego en una entrevista de Rolling Stone. El viernes, un comunicado atribuido al Indio señaló: "Mi posición frente al juego de bengalas en los conciertos al aire libre siempre se sostuvo en entender que si esos fuegos de artificio se entendían como de extrema peligrosidad aún fuera de los locales cerrados, lo correcto y conveniente sería la prohibición de su venta al público y no el traslado del deber policial a los organizadores de los eventos. El control en éstas reuniones multitudinarias se hace prácticamente imposible por el hecho de que el público no concurre al estadio sino hasta un momento cercano al inicio del show y en tan corto tiempo, entonces, se torna muy difícil el revisar exhaustivamente a los concurrentes. De cualquier manera y tomando en cuenta los accidentes que pueden ocasionar les pido a quienes se acerquen a mis conciertos que se abstengan de su uso.”

Otra vez, la aparición de una víctima es lo único que viene a despertar conciencias. ¿Por cuánto tiempo? ¿Qué nueva visión irresponsable vendrá a reemplazar ese “al aire libre no pasa nada”? Ya habrá quien se apropie de esas palabras del Indio y enarbole un “bueno, si el Estado no las prohíbe la culpa no es nuestra”, reciclando de paso ese maravilloso deporte de echarle la culpa de todo a los gobernantes sin hacerse cargo de lo que a cada uno le toca.

Cuesta creerlo, de verdad. Desde diciembre de 2004, las discusiones alrededor de este tema fueron contaminadas por esa clase de conceptos engañosos, que no ayudaron a aclarar la cuestión de fondo. Ahora que hay otro joven en una cama de hospital, ahora que hay otra familia destrozada, ¿podremos discutir de verdad lo que hay que discutir? ¿Podemos dejar de lado, de una buena vez, las teorías que defienden lo indefendible, que disculpan lo que no puede disculparse, que se cagan en la historia reciente? ¿Podemos recordar y subrayar que el rock es otra cosa, que las bengalas, candelas y tres tiros son el entretenimiento de imbéciles que babean ante el fuego y no ante una creación artística?

Ahora que tenemos otro muerto, ¿se entendió?

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Grande Fabre. Parece q sigue sin entenderse, la pulsión por la muerte es más fuerte...

Esperemos se entienda.

Por lo menos vamos viendo que esos que decían "no tener caretas" en realidad tenían otras; de esas que engañan desde otro lado.

MADRE Y ESPOSA |
09-05-2011 15:45 hs

Antes que nada le envío mis condolencias a los familiares de esta escoria, que esperemos que descanse en paz. Imagínense como va a quedar nuestro país cuando se empiece a despenalizar el consumo y la portación de drogas. Lo que se vio esa noche en el recital de La Renga es un ejemplo de lo que es hoy en dia nuestra juventud, y lo peor de todo es que todos esos "noir d'merd" ya son adultos y el voto de esa escoria es el mismo que el de una persona normal. Es increíble que en otros países los jóvenes le ponen el pecho a las balas luchando contra el terrorismo y aca estos inadaptados sociales ponen tanta energía en un recital de música o en la cancha de futbol. Lo que vimos esa noche en el recital de La Renga fue una escena de la película "La noche de los Muertos Vivos" y es el resultado de una juventud que abusa de las drogas, y esto es estimulado incluso ahora por el gobierno K. Hay sociedades involucionadas que están predestinadas a desaparecer, lo que no imagine es que iba a ser tan rápido.

http://www.diarioelatlantico.com/diario/2011/05/09/27274-la-renga-nada-tuvo-que-ver-en-esta-historia%E2%80%9D.html

Estamos ante la cultura de la negación de la muerte, del egoismo/individualismo combinado con la omninpotencia de la ignorancia.
Hacemos lo que queremos sin medir probables consecuencias.
El otro no existe, soy YO y si no me perjudico "tengo derecho de hacer lo que quiera".

Y esto no se aplica solo a los desnutridos mentales que dejo el menemismo. Esto atañe a todas las clases y extractos que en muchas conductas distintas recurre en esta práctica.

Creo la unica solución esta en nosotros mismos, en el pequeño grano de arena que coloquemos siendo responsables y cuidadosos y tratando de contagiar al projimo.

Si esperamos que un aparato estatal-judicial-policial nos devuelva el cuidado hacia uno mismo y hacia los demás estamos al horno porque los milicos y los politicos y los jueces son personas como nosotros que tambien se suman a esto.

El argentino es una mierda respetando leyes pero el mejor poniendo las excusas del caso.

Eduardo, gracias por la valentía de tu opinión.
Tu pregunta final, sabés, no tiene una respuesta.
Definitivamente, el rock es otra cosa.
Ahora, mas que nunca, quizás cobren un significado más fuerte aquello de "que sea rock"
Abrazo.

"Lo peor de todo es que todos esos "noir d'merd" ya son adultos y el voto de esa escoria es el mismo que el de una persona normal."
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Cine Braille, lo tuyo es de un fascismo que desgraciadamete ya no sorprende.

Como evidentemente ya no lo recordás, o preferís no recordarlo, te lo recuerdo yo: la democracia se basa justamente en que todos, incluyendo a esos negros de mierda a los que te referís (y no me doy cuenta de si es que no te querés hacer cargo del todo de tu conducta discriminatoria o si es que sos tan tilingo que creés que te pone un escalón más arriba decirlo en francés), tengan derecho a elegir a sus representantes por medio del voto.

Un ciudadano, un voto. Mal que te pese.

Chester, el comentario no es de Cine Braille, está citando un comentario que apareció en el Diario El Atlántico.

Caramba, es cierto.

Vaya lo dicho para esa "Madre y esposa", entonces.

Y las disculpas del caso para Cine Braille.

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  • Eduardo Fabregat
  • Buenos Aires, Argentina
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